Tratamiento para la Adicción a Ketamina
El tratamiento de la adicción a ketamina debe incluir manejo sintomático de la abstinencia con agonistas alfa-2 adrenérgicos (clonidina o tizanidina) para controlar la hiperactividad simpática, combinado con terapia cognitivo-conductual (TCC) estructurada y monitoreo prolongado para prevenir recaídas. 1
Manejo Farmacológico de la Abstinencia
Agonistas Alfa-2 Adrenérgicos (Primera Línea)
La clonidina y tizanidina son los agentes recomendados para manejar los síntomas de abstinencia de ketamina, específicamente la hiperactividad simpática que se manifiesta como taquicardia, hipertensión, sudoración y agitación. 1
Estos medicamentos activan los receptores alfa-2 presinápticos en el locus coeruleus, reduciendo la actividad simpática y controlando los síntomas de abstinencia. 1
El síndrome de abstinencia de ketamina se caracteriza por hiperactividad adrenérgica y puede incluir características psicóticas, especialmente tras el uso prolongado y la cesación abrupta. 1, 2
Manejo Sintomático Adicional
Los AINEs o acetaminofén pueden utilizarse para tratar dolores musculares y malestar general durante la abstinencia. 1
Para la intoxicación aguda y abstinencia temprana, las benzodiazepinas han mostrado utilidad potencial según evidencia de muy baja calidad, pero pueden considerarse en casos de agitación severa. 3
El haloperidol se ha reportado con utilidad potencial en casos de intoxicación y abstinencia con síntomas psicóticos prominentes. 3
Intervenciones Psicológicas Estructuradas
Terapia Cognitivo-Conductual (Componente Esencial)
La TCC debe integrarse como componente central del plan de tratamiento, ya que es un enfoque probado y costo-efectivo para el manejo de la abstinencia de sustancias. 1
El protocolo recomendado consiste en sesiones grupales de TCC de 90-120 minutos semanales durante 6-11 semanas. 1
La TCC debe iniciarse durante la fase aguda de abstinencia y continuar durante meses para prevenir recaídas, no solo durante el período de desintoxicación. 1
Programas Interdisciplinarios
- Considerar referencia a programas interdisciplinarios que combinen fisioterapia, TCC, manejo del dolor y terapia ocupacional para atención integral. 1
Monitoreo Clínico Requerido
Fase Aguda
Monitoreo de signos vitales para detectar inestabilidad autonómica es esencial durante la abstinencia aguda, vigilando específicamente taquicardia, hipertensión y signos de hiperactividad simpática. 1
Vigilar la aparición de síndrome de abstinencia con características psicóticas, que puede incluir ansiedad, disforia, desorientación, insomnio, flashbacks, alucinaciones y episodios psicóticos. 2
Seguimiento a Largo Plazo
El seguimiento debe continuar durante meses después de la abstinencia aguda para prevenir recaídas, no solo semanas. 1
La ketamina produce dependencia y tolerancia tras administración prolongada, por lo que el riesgo de recaída permanece elevado. 2
Farmacoterapia para Prevención de Recaídas
Aunque la evidencia es de muy baja calidad, existen reportes de caso que sugieren:
Naltrexona ha mostrado utilidad potencial para reducir el craving y prevenir recaídas. 3
Lamotrigina se ha reportado con beneficio potencial en la prevención de recaídas. 3
La combinación de palmitato de paliperidona más bupropión ha mostrado utilidad potencial en reportes de caso para manejo del craving. 3
Consideraciones Especiales y Advertencias
Riesgo de Abuso y Dependencia
La ketamina produce diversos síntomas de abuso incluyendo ansiedad, disforia, desorientación, insomnio, flashbacks, alucinaciones y episodios psicóticos. 2
El potencial adictivo de la ketamina está mediado por el bloqueo de receptores NMDA en neuronas GABAérgicas, lo que resulta en desinhibición de neuronas dopaminérgicas y aumento de liberación de dopamina. 4
La ketamina altera redes cerebrales incluyendo la corteza prefrontal, hipocampo y vía mesolímbica, que son vitales para la toma de decisiones, memoria y procesamiento de recompensa. 5
Limitaciones de la Evidencia
No existe tratamiento específico establecido para cada paciente con toxicidad periférica por ketamina, y el manejo debe ser sintomático y de soporte. 4
La evidencia disponible para el manejo farmacológico del trastorno por uso de ketamina es extremadamente limitada, con solo 12 estudios (368 participantes) de muy baja calidad. 3
La mayoría de la evidencia proviene de reportes de caso y series retrospectivas, sin ensayos controlados aleatorizados robustos. 3