¿Qué es más saludable: porcentaje de grasa corporal normal o IMC normal?
El porcentaje de grasa corporal normal es más importante que el IMC normal tanto para la salud general como para la prevención de infartos, aunque el IMC sigue siendo la herramienta de detección más práctica en la clínica diaria. 1
Evidencia sobre mortalidad cardiovascular
La evidencia más reciente y de mayor calidad demuestra que el porcentaje de grasa corporal es un predictor superior de mortalidad:
En adultos de 20-49 años, el porcentaje de grasa corporal se asoció significativamente con mortalidad cardiovascular a 15 años (HR ajustado 3.62), mientras que el IMC no mostró asociación estadísticamente significativa en modelos ajustados. 1
El porcentaje de grasa corporal elevado (≥27% en hombres, ≥44% en mujeres) duplicó el riesgo de mortalidad por todas las causas (HR ajustado 1.78), mientras que el IMC no demostró esta asociación. 1
Un estudio con 60,335 participantes encontró que aunque el IMC muy alto se asoció con mortalidad cardiovascular (HR 2.7), esto puede deberse a que el IMC captura indirectamente la masa grasa, no porque sea superior como medida. 2
Limitaciones críticas del IMC
El IMC tiene deficiencias fundamentales que limitan su utilidad clínica:
El IMC tiene una sensibilidad de solo 36% para detectar exceso de grasa corporal en hombres y 49% en mujeres, lo que significa que más de la mitad de las personas con obesidad real no son identificadas. 3, 4
El IMC no distingue entre masa grasa y masa muscular, ni identifica la distribución de la grasa corporal, que es un factor de riesgo independiente para enfermedad cardiovascular. 5
Una persona puede tener IMC normal pero porcentaje de grasa corporal elevado (obesidad oculta), lo cual conlleva riesgo cardiovascular significativo. 3
Importancia de la distribución de grasa
Más allá del porcentaje total, la distribución de grasa es crucial:
La circunferencia de cintura y la relación cintura-cadera predicen mejor la mortalidad cardiovascular que el IMC, especialmente en hombres mayores de 65 años. 5
La adiposidad central (grasa visceral) se asocia más fuertemente con mortalidad cardiovascular que el IMC en múltiples estudios prospectivos. 5
La relación cintura-cadera fue mejor predictor de mortalidad por enfermedad coronaria que el IMC en mujeres de Iowa, incluso en aquellas con IMC bajo. 5
La circunferencia de cintura >102 cm en hombres y >88 cm en mujeres indica riesgo cardiovascular elevado independientemente del IMC. 3, 4
Recomendaciones de guías clínicas para prevención
Las guías europeas y americanas establecen objetivos específicos:
Mantener un IMC normal (20-25 kg/m²) está recomendado para prevenir fibrilación auricular y enfermedad cardiovascular (Clase I, Nivel B). 5
Cada aumento de 1 kg/m² en el IMC se asocia con 4.7% de incremento en el riesgo de fibrilación auricular. 5
El IMC ≥30 kg/m² se asocia con riesgo elevado de enfermedad coronaria fatal y no fatal, diabetes tipo 2, y mortalidad por todas las causas. 5
Umbrales óptimos de grasa corporal
Los rangos saludables establecidos son:
- Hombres: 12-20% de grasa corporal 6
- Mujeres: 20-30% de grasa corporal 6
- Obesidad definida como ≥25% en hombres y ≥35% en mujeres 3, 4
Consideraciones prácticas para la clínica
A pesar de la superioridad del porcentaje de grasa corporal como predictor:
El IMC sigue siendo la herramienta de detección inicial recomendada por su simplicidad, bajo costo, y aceptación universal. 5
Cuando el IMC está entre 25-30 kg/m², considere medir el porcentaje de grasa corporal directamente (bioimpedancia o DEXA) para identificar obesidad oculta. 4
Siempre mida la circunferencia de cintura además del IMC, ya que proporciona información adicional crítica sobre riesgo cardiovascular. 5, 7
La relación cintura-cadera es particularmente útil para comparar riesgo cardiovascular entre poblaciones étnicas diversas, ya que ajusta por diferencias en forma corporal. 7
Advertencias importantes
La pérdida de peso en personas con sobrepeso u obesidad no siempre reduce el riesgo de infarto. Un estudio británico mostró que la pérdida de peso no redujo el riesgo de infarto incluso en personas con sobrepeso u obesidad. 8
La ganancia de peso moderada (4-10%) en personas con sobrepeso se asoció con menor riesgo de infarto, mientras que la ganancia excesiva (>10%) aumentó el riesgo significativamente. 8
En pacientes con insuficiencia cardíaca establecida existe una "paradoja de la obesidad" donde mayor IMC se asocia con mejor supervivencia, pero esto no aplica a la prevención primaria. 5