Impacto de la Pandemia COVID-19 en Oncología
La pandemia de COVID-19 ha tenido un impacto devastador en la atención oncológica, con los pacientes con cáncer mostrando una prevalencia 1.7 veces mayor de infección por SARS-CoV-2 y una mortalidad 10 veces superior comparada con la población general, además de enfrentar retrasos significativos en diagnóstico y tratamiento que comprometen los resultados cuando exceden 3 meses. 1, 2
Mayor Vulnerabilidad de Pacientes Oncológicos
Los pacientes con cáncer representan una población particularmente vulnerable durante la pandemia:
Riesgo de infección aumentado: La prevalencia de SARS-CoV-2 en pacientes oncológicos fue de 2.2% comparado con 0.37% en la población general de Wuhan, representando un riesgo 1.7 veces mayor (IC 95%, 1.2–2.4). 1
Mortalidad significativamente elevada: La tasa de mortalidad en pacientes con cáncer infectados alcanzó 28.6%, aproximadamente 10 veces superior a la población general. 1, 3
Riesgo asociado al tratamiento activo: Los pacientes que recibieron tratamiento anticanceroso en los 14 días previos mostraron un riesgo de mortalidad dramáticamente aumentado (HR = 4.08, IC 95%, 11–15.3, p = 0.037). 1, 2, 3
Factores de riesgo adicionales: Edad mayor de 60 años (4.3% vs 1.8% de infección), comorbilidades como diabetes tipo 2, insuficiencia renal crónica y enfermedad cardiovascular agravaron el pronóstico. 1, 4
Interrupción de Servicios Oncológicos
Reasignación de Recursos Hospitalarios
La pandemia provocó una reorganización masiva de los sistemas de salud:
Cancelación y reprogramación frecuente: Las cirugías oncológicas, tratamientos programados y consultas de seguimiento fueron cancelados o reprogramados repetidamente debido a la reasignación de recursos hacia pacientes COVID-19, según la Sociedad Europea de Oncología Médica. 2
Capacidad hospitalaria limitada: La necesidad de camas de cuidados intensivos para pacientes COVID-19 redujo drásticamente los espacios disponibles para procedimientos oncológicos electivos, reportado por la Sociedad Americana de Oncología Clínica. 2
Escasez de equipo de protección personal: Muchos centros limitaron procedimientos no urgentes para preservar recursos críticos de EPP, según la Red Nacional Integral del Cáncer. 2
Barreras de Acceso para Pacientes
Restricciones de movimiento: Las restricciones nacionales de movimiento en Italia implementadas el 9 de marzo de 2020 limitaron severamente la capacidad de los pacientes para asistir a citas médicas y procedimientos diagnósticos, según la Asociación Italiana de Oncología Médica. 2
Distanciamiento social obligatorio: Las políticas de distanciamiento y cuarentena crearon barreras físicas para acceder a centros de atención oncológica, reportado por el Colegio Americano de Cirujanos. 2
Miedo justificado a la infección: El conocimiento de su mayor vulnerabilidad generó temor comprensible en los pacientes a exponerse en hospitales. 2
Dificultades de transporte: Las restricciones de movilidad y la reducción de servicios de transporte público afectaron particularmente a pacientes mayores de 65 años sin vehículo propio. 2
Consecuencias Clínicas de los Retrasos
Impacto en Diagnóstico y Tratamiento
Las guías establecen umbrales críticos para los retrasos:
Umbral crítico de 3 meses: Los retrasos diagnósticos que exceden 3 meses comprometen potencialmente los resultados específicos del cáncer, mientras que retrasos cortos de 6-12 semanas generalmente no afectan los resultados globales, según el Colegio Italiano de Radiólogos de Mama. 1, 2, 3, 5
Retrasos quirúrgicos tolerables: La mayoría de las cirugías oncológicas pueden retrasarse hasta 4 semanas sin impacto significativo en supervivencia o progresión, según estudios de casi 4 millones de pacientes. 3
Consecuencias de retrasos prolongados: Retrasos más prolongados resultan en estadificación más avanzada y peores resultados de supervivencia. 3
Mortalidad excesiva atribuible: Los retrasos diagnósticos superiores a 3 meses generan mortalidad excesiva por cáncer atribuible a COVID-19. 3
Problemas Farmacológicos Iatrogénicos
Los pacientes oncológicos enfrentaron riesgos adicionales relacionados con medicamentos:
Polimedicación: Los pacientes con cáncer frecuentemente reciben múltiples fármacos con índice terapéutico estrecho (antineoplásicos, inmunosupresores), exponiendo a pacientes COVID-19+ a mayor riesgo de interacciones medicamentosas y potenciación de efectos adversos. 1
Decisiones de no admisión a UCI: El mal pronóstico de pacientes oncológicos admitidos con COVID-19 también se debió a decisiones de no admitir ciertos pacientes (metastásicos) a cuidados intensivos. 1
Escasez de medicamentos: Se reportaron problemas de acceso a atención médica, escasez de fármacos y retrasos en el diagnóstico de toxicidad por tratamiento relacionados con la cuarentena. 1
Adaptaciones en la Práctica Oncológica
Medidas Organizacionales
Las guías de la Sociedad Francesa de Farmacia Oncológica recomendaron:
Separación de vías COVID-19: Estrategia de evitar contacto entre pacientes oncológicos y COVID-19+ mediante separación de vías en centros de atención o atención en estructuras separadas. 1
Vigilancia aumentada: Mayor vigilancia respecto a factores de riesgo como linfopenia, neutropenia, edad > 65 años y comorbilidades. 1
Reducción de contactos hospitalarios: Cualquier medida organizacional que reduzca el número y duración de consultas, sesiones de quimioterapia y admisiones fue bienvenida. 1
Rol de la Telemedicina
La telemedicina jugó un papel crucial pero con limitaciones importantes:
Esencial para mitigación: La telemedicina fue esencial para mitigar complicaciones de COVID-19 en pacientes con neoplasias hematológicas, según la Sociedad Americana de Hematología. 2
Desafíos en población mayor: Presentó desafíos especialmente para pacientes mayores de 65 años que requirieron soporte tecnológico adicional, limitando su efectividad en esta población vulnerable, reportado por el Instituto Nacional sobre Envejecimiento. 2
Limitaciones inherentes: La telemedicina no pudo reemplazar completamente exámenes físicos, procedimientos diagnósticos invasivos o administración de tratamientos intravenosos, manteniendo la necesidad de visitas presenciales selectivas, según la Asociación Americana de Telemedicina. 2
Seguimiento de terapia oral: Para pacientes ambulatorios que reciben antineoplásicos orales, el seguimiento hospitalario (consultas médicas, entrevistas farmacéuticas, monitoreo terapéutico) debía suspenderse cuando fuera posible en favor de telemedicina. 1
Adaptaciones de Tratamiento
Las guías recomendaron flexibilidad terapéutica:
Colaboración farmacéutica estrecha: Selección de protocolos de quimioterapia cuando la estrategia inicial no era factible, recomendaciones de equivalencias de dosis entre formas parenterales y orales, creación de protocolos adaptados en inmunoterapia, y provisión de formas subcutáneas para anticuerpos monoclonales (rituximab, trastuzumab). 1
Cambio a vía oral: Intercambio de quimioterapia parenteral a oral cuando fuera posible, facilitando redes hospital-comunidad. 1
Manejo de interacciones: Ayuda activa con fármacos de soporte, especialmente aquellos que generan interacciones medicamentosas. 1
Aspectos Emocionales y Psicológicos
El impacto psicológico en pacientes oncológicos fue significativo:
Múltiples factores de ansiedad: El conocimiento de estar en mayor riesgo de complicaciones graves si se infectan con SARS-CoV-2, soledad y aislamiento por distanciamiento social, y el miedo subyacente constante al cáncer generaron impacto psicológico significativo. 1
Necesidad de soporte estructurado: Para reducir sentimientos de incertidumbre que afectan tanto a clínicos como pacientes, recomendaciones estructuradas y soporte psicológico adecuado son herramientas esenciales para ayudar a pacientes oncológicos a superar este momento difícil. 1
Telemedicina para bienestar: El bienestar psicológico del paciente necesita ser considerado y frecuentemente puede abordarse con visitas de telemedicina/telefónicas. 1
Consecuencias a Largo Plazo
Las guías enfatizan la necesidad de evaluar:
Retrasos en diagnóstico: El retraso en diagnósticos de cáncer debe evaluarse en los meses venideros. 1
Interrupción de ciclos: Los autores destacan el retraso en diagnóstico y tratamiento, reprogramación e interrupción de ciclos de quimioterapia y los obstáculos considerables al acceso de pacientes oncológicos a innovación durante la pandemia. 1
Impacto de reorganización: El impacto de reorganizar la atención en esta crisis sin precedentes para pacientes oncológicos debe ser evaluado y compartido. 1
Recomendaciones Prácticas Clave
Evaluación caso por caso: El desafío es evaluar, caso por caso, el balance entre retrasar diagnóstico y tratamiento del cáncer versus exposición a SARS-CoV-2. 1
Priorización de procedimientos: Los procedimientos diagnósticos en pacientes sintomáticos y en pacientes con hallazgos sospechosos deben confirmarse según disponibilidad y recursos locales, mientras que el seguimiento de pacientes con cáncer de mama y el tamizaje rutinario deben realizarse con un retraso no mayor de 3 meses desde lo programado. 1
Protección de farmacia oncológica clínica: La farmacia oncológica clínica necesita ser protegida, ya que concierne a pacientes frágiles y necesita poder adaptarse a nuevos riesgos iatrogénicos en un contexto de conocimiento rápidamente cambiante sobre enfermedad COVID-19 y estrategias de tratamiento. 1