Evaluación de Pruebas de Función Hepática en Síndrome de Guillain-Barré con CK Elevada
Sí, vale la pena valorar las pruebas de función hepática en pacientes con síndrome de Guillain-Barré (SGB), ya que las alteraciones hepáticas son comunes (38% en la presentación inicial) y pueden ayudar a distinguir entre elevación de CK de origen muscular versus hepático. 1
Fundamento para la Evaluación Hepática
Las pruebas de función hepática están específicamente recomendadas en la evaluación inicial del SGB por las siguientes razones:
Las alteraciones hepáticas son frecuentes en SGB: Un estudio prospectivo de 100 pacientes demostró que 38% presentaron elevación de alanina aminotransferasa (ALT) o gamma glutamil transferasa (GGT) al momento de la admisión, sin causa obvia identificable en 28% de los casos. 1
La elevación de CK puede tener múltiples orígenes: Cuando el SGB se complica con rabdomiólisis, la CK puede elevarse marcadamente (hasta niveles extremos), y las pruebas hepáticas ayudan a diferenciar si la elevación de transaminasas es de origen hepático o muscular (AST puede elevarse en ambos). 2, 3
Panel de Laboratorio Recomendado
Según las guías de manejo de toxicidades neurológicas, el panel inicial debe incluir: 4
- ALT y AST: Para evaluar daño hepatocelular
- Fosfatasa alcalina (ALP) y GGT: Para evaluar patrón colestásico
- Bilirrubina total y directa: Para evaluar función sintética y descartar hiperbilirrubinemia
- Creatina quinasa (CK): Ya mencionada como elevada en su paciente
- INR: Para evaluar función sintética hepática
Consideraciones Específicas en SGB con HyperCKemia
La hiperCKemia en SGB (definida como CK ≥300 UI/L) ocurre en aproximadamente 16.7% de los pacientes y se asocia con: 5
- Subtipo axonal no desmielinizante: Mayor frecuencia en estudios electrodiagnósticos con características axonales 5
- Predominio en hombres: La hiperCKemia es más común en pacientes masculinos 5
- Denervación extensa: La degeneración axonal severa puede causar liberación persistente de CK muscular 6
Interpretación de Resultados
Si las pruebas hepáticas están elevadas:
ALT/AST > 3-5x LSN con bilirrubina normal: Considerar origen viral (CMV en 10% de casos de SGB con alteraciones hepáticas) o efecto del tratamiento con inmunoglobulina intravenosa. 1
Patrón hepatocelular con CK muy elevada: La AST puede elevarse tanto por daño hepático como muscular; en este contexto, una ALT desproporcionadamente menor que AST sugiere origen muscular predominante. 4
Si las pruebas hepáticas están normales:
- CK elevada aislada: Sugiere origen muscular puro, compatible con rabdomiólisis asociada a SGB, que requiere monitoreo de función renal y electrolitos (especialmente potasio). 2, 3
Advertencias Importantes
Trampa común: No asumir que toda elevación de transaminasas en SGB es benigna. Aunque las alteraciones hepáticas leves son comunes (38%), la rabdomiólisis severa puede causar falla renal aguda que requiere diálisis. 2, 3
Monitoreo evolutivo: Si se administra inmunoglobulina intravenosa (IgIV), el porcentaje de pacientes con pruebas hepáticas alteradas aumenta de 35% a 69% a las 2 semanas post-tratamiento, pero se normaliza al mes. 1 Este es un efecto transitorio esperado que no debe confundirse con toxicidad hepática grave.
Evaluación de función renal: Dado que la rabdomiólisis puede causar falla renal aguda, siempre debe evaluarse la creatinina sérica junto con las pruebas hepáticas cuando la CK está elevada. 4, 2
Algoritmo de Seguimiento
Obtener panel hepático completo inicial (ALT, AST, ALP, GGT, bilirrubina total/directa, INR) 4
Si ALT/AST elevadas: Repetir en 2-5 días para determinar tendencia 4
Si CK >1000 UI/L: Monitorear función renal (creatinina, electrolitos) cada 2-3 días hasta normalización 4, 2
Post-tratamiento con IgIV: Repetir pruebas hepáticas a las 2 semanas y al mes para documentar normalización esperada 1