From the Guidelines
El manejo de la nefropatía por IgA debe enfocarse en el cuidado de soporte optimizado, que incluye bloqueo del sistema renina-angiotensina (RAS) con inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (ACE) o bloqueadores de los receptores de angiotensina (ARB), control de la presión arterial, minimización del riesgo cardiovascular y consejos de estilo de vida, como dieta, cesación del tabaco, control de peso y ejercicio, según lo recomendado en la guía KDIGO 2021 para el manejo de enfermedades glomerulares 1.
Algunos de los estudios más recientes sobre el manejo de la nefropatía por IgA incluyen:
- El estudio TESTING, que demostró que la metilprednisolona oral reduce la proteinuria y ralentiza la declinación de la función renal, aunque con un aumento del riesgo de infecciones 1.
- El estudio NEFIGARD, que encontró que la budesonida de liberación retardada reduce la proteinuria con menos efectos secundarios sistémicos que los esteroides convencionales 1.
- El estudio DAPA-CKD, que demostró que el dapagliflozina, un inhibidor del cotransportador de glucosa-sodio 2 (SGLT2), ofrece protección renal en pacientes con nefropatía por IgA 1.
- El estudio PROTECT, que encontró que el sparsentan, un antagonista dual de los receptores de endotelina y angiotensina, reduce significativamente la proteinuria en pacientes con nefropatía por IgA 1.
Es importante destacar que, según la guía KDIGO 2021, el bloqueo del RAS debe instituirse independientemente de la hipertensión si el paciente tiene proteinuria > 0,5 g/d, y que la reducción de la proteinuria a menos de 1 g/d es un marcador de mejor resultado renal en la nefropatía por IgA 1.
En resumen, el manejo de la nefropatía por IgA debe enfocarse en el cuidado de soporte optimizado, con RAS bloqueo y control de la presión arterial, y considerar el uso de nuevos agentes como la budesonida de liberación retardada, los inhibidores de SGLT2 y el sparsentan en pacientes con proteinuria persistente o enfermedad progresiva.
From the Research
Ensayos clínicos sobre el manejo de nefropatía por IgA
- Los estudios recientes sobre el manejo de nefropatía por IgA sugieren que la terapia con inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (ACE) y bloqueadores de los receptores de angiotensina II (ARB) es efectiva para reducir la proteinuria y proteger la función renal 2, 3, 4, 5.
- Un estudio publicado en 2025 propone un nuevo paradigma de tratamiento que combina terapias con diferentes mecanismos de acción para targeting los componentes inmunes y de enfermedad renal crónica de la nefropatía por IgA en paralelo para preservar la supervivencia renal a largo plazo 2.
- Otro estudio publicado en 2007 encontró que la combinación de ACE y ARB en pacientes con nefropatía por IgA y proteinuria normotensiva mostró un mayor efecto antiproteinúrico y una mejor protección contra la deterioración de la función renal 3.
- Un ensayo clínico publicado en 2006 investigó el efecto de la terapia con ACE y ARB en pacientes con nefropatía por IgA y proteinuria leve, y encontró que la terapia con ACE y ARB redujo la proteinuria y protegió la función renal 6.
- Una metaanálisis publicada en 2009 encontró que la terapia con ACE/ARB tiene un efecto estadísticamente significativo en la protección de la función renal y la reducción de la proteinuria en pacientes con nefropatía por IgA 5.
Nuevas terapias para el manejo de nefropatía por IgA
- Se están evaluando nuevas terapias para el manejo de nefropatía por IgA, incluyendo inhibidores del transportador de glucosa-sodio 2, sparsentan (un bloqueador dual del receptor de endotelina-1 y angiotensina II), nefecon (una formulación de budesonida de liberación dirigida) y iptacopan (un inhibidor del factor B del complemento) 2.
- Estos nuevos tratamientos ofrecen esperanza para mejorar el manejo de la nefropatía por IgA y reducir el riesgo de enfermedad renal terminal.
Consideraciones importantes
- Es importante destacar que la nefropatía por IgA es una enfermedad compleja y heterogénea, y que el tratamiento debe ser individualizado según las necesidades y características de cada paciente 2, 3, 4, 5.
- La monitorización cuidadosa de la función renal y la proteinuria es crucial para evaluar la efectividad del tratamiento y ajustar la terapia según sea necesario 2, 3, 4, 5.