From the Research
El tratamiento para la miliaria consiste principalmente en enfriar la piel y reducir la sudoración, utilizando medidas como mantener la piel fresca y seca, usar ropa holgada de algodón, tomar baños frescos y aplicar compresas frías en las áreas afectadas. Para casos leves, se recomienda utilizar polvos de talco sin perfume o almidón de maíz para absorber el exceso de humedad. En casos más molestos, se pueden utilizar lociones de calamina o cremas con hidrocortisona al 1% para aliviar la picazón, como se menciona en estudios sobre el tratamiento de afecciones cutáneas 1. Es importante tener en cuenta que, aunque algunos estudios han reportado casos de toxicidad por diphenhydramine después del uso de lociones tópicas 2, el uso de hidrocortisona al 1% es generalmente seguro y efectivo para el tratamiento de la miliaria. En situaciones más severas, un médico puede recetar cremas tópicas con corticosteroides o antibióticos si hay infección secundaria.
Algunas medidas adicionales que se pueden tomar para prevenir la miliaria incluyen:
- Evitar actividades que causen sudoración excesiva
- Permanecer en ambientes con aire acondicionado cuando sea posible
- Secar completamente la piel después de sudar
- Utilizar ropa holgada y transpirable para reducir la fricción y el calor en la piel
Es importante destacar que la miliaria ocurre cuando los conductos sudoríparos se obstruyen, atrapando el sudor bajo la piel, por lo que estas medidas ayudan a prevenir la obstrucción y permiten que la piel se recupere naturalmente, generalmente en pocos días si se evita la sudoración adicional. Aunque algunos estudios han reportado casos de hipersensibilidad a ciertos tratamientos 3, el enfoque principal debe ser siempre la prevención y el tratamiento de la afección subyacente.