From the Guidelines
Para el tratamiento de rabdomiolisis severa, se recomienda una terapia de fluidos inicial de 10-15 mL/kg/hora de solución cristaloide isotónica (generalmente solución salina normal) durante las primeras horas, ajustada según la respuesta clínica. Esta hidratación agresiva debe continuar hasta que se resuelva la mioglobinuria, con un objetivo de producción de orina de 200-300 mL/hora en adultos. Después de la fase de resucitación inicial, se deben administrar fluidos de mantenimiento a 1,5-2 veces la tasa de mantenimiento calculada. La terapia de fluidos debe ajustarse según el estado cardiovascular del paciente, con un seguimiento cercano de los signos vitales, la producción de orina y los electrolitos. La adición de bicarbonato de sodio para mantener el pH de la orina > 6,5 puede ser beneficiosa para prevenir la precipitación de mioglobina en los túbulos renales, aunque esto sigue siendo controvertido. El manitol (0,25 g/kg) también puede considerarse para promover la diuresis osmótica, aunque su uso no es universalmente recomendado. La terapia de fluidos agresiva es crucial porque diluye la mioglobina y otras sustancias nefrotóxicas, promueve la perfusión renal y previene la lesión renal aguda, que es una complicación importante de la rabdomiolisis severa 1.
Algunos estudios sugieren que los volúmenes de fluidos administrados deben ser mayores en pacientes con rabdomiolisis severa, con un estudio retrospectivo de 638 víctimas de un terremoto que concluyó que se requerían volúmenes mayores de 6 L para prevenir la lesión renal aguda y la necesidad de terapia de reemplazo renal en pacientes con rabdomiolisis severa (CPK > 15.000 IU/L) 1. Sin embargo, la terapia de fluidos debe ajustarse individualmente según la respuesta clínica del paciente y su estado cardiovascular.
Es importante destacar que la terapia de fluidos es solo una parte del tratamiento de la rabdomiolisis severa, y que otros aspectos como el monitoreo de los electrolitos, la función renal y la presencia de complicaciones deben ser cuidadosamente evaluados y tratados según sea necesario. La hidratación agresiva y la monitorización cercana del paciente son fundamentales para prevenir las complicaciones y mejorar los resultados en pacientes con rabdomiolisis severa 1.
From the Research
Tratamiento Hídrico para Rabdomiolisis Severa
- El tratamiento hídrico es fundamental en el manejo de la rabdomiolisis severa, con el objetivo de restaurar la perfusión renal y aumentar la producción de orina 2, 3, 4, 5.
- La administración de fluidos intravenosos debe iniciarse lo antes posible, preferiblemente dentro de las primeras 6 horas después de la lesión muscular, a una tasa que mantenga una producción de orina en adultos de 300 mL/h o más durante al menos las primeras 24 horas 5.
- El objetivo de la hidratación es alcanzar una producción de orina de 300 mL/h, lo que puede ayudar a prevenir la lesión renal aguda y reducir la necesidad de diálisis 2, 3, 5.
- No hay evidencia que respalde el uso de bicarbonato, manitol o diuréticos de asa como tratamiento de primera línea para la rabdomiolisis, aunque pueden ser considerados en casos específicos 3, 4, 5.
- La hidratación agresiva con fluidos intravenosos es el tratamiento más recomendado para prevenir la lesión renal aguda y reducir la necesidad de diálisis en pacientes con rabdomiolisis severa 3, 5.
Consideraciones Importantes
- La rabdomiolisis es una condición médica potencialmente peligrosa que requiere un diagnóstico y tratamiento rápidos para prevenir complicaciones graves 2, 6.
- La lesión renal aguda es una de las complicaciones más graves de la rabdomiolisis, y la hidratación temprana y agresiva es fundamental para prevenirla 2, 3, 4, 5.
- Es importante monitorear estrechamente a los pacientes con rabdomiolisis para detectar cualquier complicación potencial y ajustar el tratamiento según sea necesario 2, 6.