From the Guidelines
La sospecha clínica de glomerulonefritis de rápida progresión (RPGN) debe considerarse en pacientes con lesión renal aguda, hematuria, proteinuria y función renal en declive sobre días o semanas, y se debe iniciar la terapia inmunosupresora de inmediato si se sospecha vasculitis asociada a ANCA, enfermedad anti-GBM o lupus nefritis, sin esperar a la biopsia renal. La evaluación diagnóstica comienza con una historia y examen físico completos, buscando síntomas sistémicos como fiebre, pérdida de peso, dolor articular o erupciones cutáneas que puedan sugerir trastornos autoinmunes subyacentes. La evaluación de laboratorio debe incluir análisis de orina (que generalmente muestra glóbulos rojos dismórficos y cilindros de glóbulos rojos), recuento sanguíneo completo, panel metabólico completo, y pruebas serológicas incluyendo anti-cuerpos citoplasmáticos neutrófilos (ANCA), anti-cuerpos anti-membrana basal glomerular (anti-GBM), anti-cuerpos antinucleares (ANA), niveles de complemento (C3, C4), y títulos anti-estreptolisina O 1. Una recolección de orina de 24 horas para cuantificar la proteína también es valiosa. La biopsia renal sigue siendo el estándar de oro para el diagnóstico, revelando formación de crescentes en más del 50% de los glóbulos con patrones de inmunofluorescencia que ayudan a clasificar el tipo de RPGN.
Algunos de los hallazgos clave en la evaluación de un paciente con sospecha de RPGN incluyen:
- Síntomas sistémicos como fiebre, pérdida de peso, dolor articular o erupciones cutáneas
- Análisis de orina anormal con glóbulos rojos dismórficos y cilindros de glóbulos rojos
- Niveles elevados de creatinina y urea en sangre
- Pruebas serológicas positivas para ANCA, anti-GBM o ANA
- Biopsia renal que muestra formación de crescentes y patrones de inmunofluorescencia característicos
Es importante destacar que la terapia inmunosupresora debe iniciarse lo antes posible si se sospecha vasculitis asociada a ANCA, enfermedad anti-GBM o lupus nefritis, sin esperar a la biopsia renal, ya que la demora en el tratamiento puede empeorar el pronóstico 1. La biopsia renal debe realizarse cuando sea factible, ya que proporciona información pronóstica valiosa y ayuda a confirmar el diagnóstico. Sin embargo, es fundamental excluir la infección con la mayor certeza posible antes de iniciar la inmunosupresión significativa.
From the Research
Sospecha Clínica y Abordaje Diagnóstico
La glomerulonefritis de rápida progresión (GNRP) es una condición renal grave que requiere un diagnóstico y tratamiento oportunos. A continuación, se presentan los hallazgos clave relacionados con la sospecha clínica y el abordaje diagnóstico de la GNRP:
- La GNRP se caracteriza por una pérdida rápida de la función renal, con un aumento significativo de la creatinina sérica en un plazo de semanas o meses 2, 3.
- Los pacientes con GNRP pueden presentar síntomas como hematuria, proteinuria, hipertensión y edema 2, 4.
- La biopsia renal es fundamental para el diagnóstico de la GNRP, ya que permite evaluar la presencia de lesiones glomerulares y crescentes 2, 5.
- La presencia de anticuerpos antineutrófilos citoplasmáticos (ANCA) o anticuerpos anti-membrana basal glomerular (anti-GBM) puede ser un indicador de la causa subyacente de la GNRP 5, 4.
Abordaje Terapéutico
El tratamiento de la GNRP depende de la causa subyacente y la gravedad de la enfermedad. A continuación, se presentan las opciones terapéuticas más comunes:
- La terapia con pulsos de metilprednisolona es una opción efectiva para el tratamiento de la GNRP, especialmente en pacientes con lesiones glomerulares activas 2, 4.
- La combinación de metilprednisolona con inmunosupresores como la ciclofosfamida o la azatioprina puede ser beneficiosa en algunos pacientes 2, 5.
- La plasmaféresis puede ser útil en pacientes con GNRP refractaria a otros tratamientos 6, 5.
- La dosis de seguimiento de prednisolona puede ser crucial para mantener la función renal estable en los primeros meses después del tratamiento inicial 6.