From the Research
El manejo del síndrome de Lemierre implica principalmente la terapia antibiótica temprana con cobertura para bacterias anaeróbicas, particularmente Fusobacterium necrophorum, y puede incluir anticoagulación y drenaje quirúrgico en casos seleccionados. La elección del tratamiento se basa en la gravedad de la enfermedad y la presencia de complicaciones.
Tratamiento
- La terapia antibiótica intravenosa de alta dosis, como un inhibidor de beta-lactamasa/beta-lactamasa (como piperacilina-tazobactam 4.5g IV cada 6-8 horas) o un carbapenémico (como meropenem 1g IV cada 8 horas), a menudo combinado con metronidazol 500mg IV cada 8 horas para una cobertura anaeróbica mejorada, es el tratamiento inicial típico 1.
- Esta terapia intravenosa debe continuar durante 2-3 semanas, seguida de antibióticos orales (como amoxicilina-clavulanato 875/125mg dos veces al día o clindamicina 300-450mg cuatro veces al día) para una duración total de tratamiento de 4-6 semanas.
- El drenaje quirúrgico puede ser necesario para abscesos grandes o empiema.
- La terapia anticoagulante sigue siendo controvertida pero puede considerarse en casos con trombosis extensa o propagación continua a pesar de los antibióticos.
Monitoreo
- Es esencial un monitoreo cercano para complicaciones como abscesos metastásicos en los pulmones, articulaciones u otros órganos.
- El diagnóstico y tratamiento tempranos son cruciales, ya que esta condición puede progresar rápidamente desde una faringitis aparentemente rutinaria a una infección sistémica potencialmente mortal con émbolos sépticos y afectación multiorgánica.
Consideraciones
- La mortalidad por síndrome de Lemierre es baja en la era actual, gracias al uso de antibióticos, pero el síndrome sigue siendo difícil de reconocer y requiere la atención completa del clínico 2, 1.
- La revisión de la literatura sugiere que la duración del tratamiento varía, pero un curso de 4-6 semanas de carbapenémico o piperacilina/tazobactam en combinación con metronidazol es óptimo 1.