From the Guidelines
El tratamiento del hipertiroidismo primario en mujeres embarazadas debe ser realizado con medicamentos antitiroideos, preferiblemente propiltiouracil (PTU) durante el primer trimestre y metimazol para el resto del embarazo. La elección de PTU en el primer trimestre se debe a que tiene menos riesgo de causar embriopatía en comparación con metimazol 1. Después del primer trimestre, se recomienda cambiar a metimazol (5-30 mg diarios) debido a su mejor cumplimiento con una dosis diaria y menor riesgo de toxicidad hepática. El objetivo es mantener los niveles de T4 libre materna en el límite superior de lo normal o ligeramente elevados, utilizando la dosis efectiva más baja para minimizar la exposición fetal. La monitorización regular cada 2-4 semanas es esencial, con ajustes de dosis según sea necesario. Los bloqueadores beta como propranolol (10-40 mg 3-4 veces al día) pueden ser utilizados temporalmente para controlar los síntomas. La tiroidectomía puede ser considerada en el segundo trimestre si la medicación no es efectiva o no es tolerada. El yodo radiactivo está absolutamente contraindicado durante el embarazo. El tratamiento es necesario porque el hipertiroidismo no controlado aumenta los riesgos de aborto, preeclampsia, parto prematuro y restricción del crecimiento fetal. Después del parto, es necesario un seguimiento cercano ya que las necesidades de medicación pueden cambiar rápidamente.
Algunos de los beneficios del tratamiento del hipertiroidismo en mujeres embarazadas incluyen:
- Reducción del riesgo de aborto y parto prematuro
- Mejora del crecimiento fetal y reducción del riesgo de restricción del crecimiento fetal
- Reducción del riesgo de preeclampsia y otras complicaciones maternas
- Mejora de la calidad de vida de la madre y el feto
Es importante destacar que la elección del medicamento antitiroideo debe ser individualizada y basada en la evaluación de los riesgos y beneficios para cada paciente. La monitorización regular y los ajustes de dosis son fundamentales para asegurar el tratamiento efectivo y minimizar los riesgos para la madre y el feto 1.
From the FDA Drug Label
Pregnancy Category D If methimazole is used during the first trimester of pregnancy or if the patient becomes pregnant while taking this drug, the patient should be warned of the potential hazard to the fetus In pregnant women with untreated or inadequately treated Graves’ disease, there is an increased risk of adverse events of maternal heart failure, spontaneous abortion, preterm birth, stillbirth and fetal or neonatal hyperthyroidism Because methimazole crosses placental membranes and can induce goiter and cretinism in the developing fetus, hyperthyroidism should be closely monitored in pregnant women and treatment adjusted such that a sufficient, but not excessive, dose be given during pregnancy In many pregnant women, the thyroid dysfunction diminishes as the pregnancy proceeds; consequently, a reduction of dosage may be possible. In some instances, anti-thyroid therapy can be discontinued several weeks or months before delivery Due to the rare occurrence of congenital malformations associated with methimazole use, it may be appropriate to use an alternative anti-thyroid medication in pregnant women requiring treatment for hyperthyroidism particularly in the first trimester of pregnancy during organogenesis.
El tratamiento del hipertiroidismo primario en embarazadas con metimazol debe ser realizado con precaución, ya que el fármaco puede cruzar la barrera placentaria y causar efectos adversos en el feto, como gozo y cretinismo. Es importante monitorear estrechamente la función tiroidea en mujeres embarazadas y ajustar la dosis de metimazol para evitar una dosis excesiva. En algunos casos, puede ser necesario reducir la dosis o suspender el tratamiento varias semanas o meses antes del parto 2.
From the Research
Tratamiento del Hipertiroidismo Primario en Embarazadas
- El tratamiento del hipertiroidismo primario en embarazadas es crucial para prevenir complicaciones maternas, obstétricas y fetales 3, 4.
- Los medicamentos antitiroideos, como metimazol (MMI), carbimazol (CMZ) y propiltiouracilo (PTU), son el pilar principal del tratamiento para el hipertiroidismo en el embarazo 5, 6.
- La elección del medicamento antitiroideo depende de la etapa del embarazo y de los riesgos asociados con cada medicamento 3, 7.
Riesgos Asociados con los Medicamentos Antitiroideos
- El PTU se asocia con un riesgo de hepatotoxicidad, aunque es raro 5, 7.
- El MMI y el CMZ se asocian con un mayor riesgo de defectos congénitos, especialmente cuando se administran durante el primer trimestre del embarazo 5, 3.
- La administración de PTU durante el primer trimestre del embarazo y el cambio a MMI o CMZ en el segundo trimestre puede ser una estrategia segura y efectiva 3, 7.
Eficacia del Tratamiento con Propiltiouracilo
- Un metaanálisis reciente encontró que el tratamiento con PTU no aumenta el riesgo de anomalías congénitas, hipotiroidismo neonatal o hepatotoxicidad en comparación con el grupo control 7.
- El PTU es eficaz en el tratamiento del hipertiroidismo en el embarazo, ya que reduce los niveles de hormonas tiroideas y mejora los resultados clínicos 7.