Diagnóstico Diferencial El diagnóstico diferencial entre herpes virus, enfermedad de Kawasaki, Epstein Barr, parvovirus, adenovirus y sarampión se basa en los signos y síntomas clínicos. A continuación, se presentan las categorías de diagnóstico diferencial:
- Diagnóstico más probable
- Herpes virus: si el paciente presenta lesiones vesiculares en la piel y mucosas, especialmente en la región oral y genital.
- Enfermedad de Kawasaki: si el paciente es un niño menor de 5 años con fiebre persistente, erupción cutánea, conjuntivitis bilateral no purulenta y cambios en las mucosas orales.
- Otros diagnósticos probables
- Epstein Barr: si el paciente presenta fiebre, faringitis, adenopatías cervicales y fatiga, especialmente en adolescentes y adultos jóvenes.
- Parvovirus: si el paciente presenta erupción cutánea en forma de "guantes y calcetines" y fiebre, especialmente en niños.
- Adenovirus: si el paciente presenta conjuntivitis, faringitis y fiebre, especialmente en niños y adultos jóvenes.
- No debes perder (diagnósticos que no son tan probables, pero que serían mortales si se pierden)
- Sarampión: si el paciente no está vacunado y presenta fiebre, tos, conjuntivitis y erupción cutánea, especialmente en áreas con brotes de sarampión.
- Enfermedad de Kawasaki: si el paciente es un niño menor de 5 años con fiebre persistente y signos de inflamación cardiovascular, como dolor en el pecho o dificultad para respirar.
- Diagnósticos raros
- Infecciones por otros virus, como el virus de la rubéola o el virus de la roseola.
- Enfermedades autoinmunes, como el lupus eritematoso sistémico o la artritis reumatoide, que pueden presentar síntomas similares a los de las infecciones virales.
Es importante destacar que la historia clínica y el examen físico son fundamentales para establecer un diagnóstico diferencial adecuado. Además, se deben realizar pruebas de laboratorio y estudios de imagen para confirmar el diagnóstico y descartar otras posibilidades.