From the Guidelines
Para prevenir el síndrome de realimentación, es fundamental iniciar la nutrición de manera lenta y monitorear cuidadosamente los electrolitos, comenzando con 5-10 kcal/kg durante las primeras 24 horas, como se recomienda en la guía de práctica de la AASLD 1. La prevención del síndrome de realimentación es crucial para evitar complicaciones graves en pacientes malnutridos. Algunos de los pasos clave para prevenir este síndrome incluyen:
- Iniciar la nutrición de manera lenta, con un aumento gradual de las calorías durante 3-7 días
- Monitorear cuidadosamente los electrolitos, especialmente el fosfato, potasio y magnesio, antes y durante la realimentación
- Administrar tiamina (100-300 mg diarios) antes de iniciar la alimentación y continuar durante 5-7 días
- Proporcionar suplementos de fosfato profilácticos (0,5-0,8 mmol/kg/día) en pacientes de alto riesgo
- Manejar cuidadosamente el fluido para evitar la sobrecarga, restringiendo inicialmente a 20-30 ml/kg/día Los pacientes con mayor riesgo de desarrollar síndrome de realimentación incluyen aquellos con anorexia nerviosa, alcoholismo crónico, ayuno prolongado (>7-10 días), pérdida de peso significativa (>10% en 2-3 meses) o aquellos con un índice de masa corporal muy bajo (<16 kg/m²) 1. Es importante tener en cuenta que la reintroducción de carbohidratos aumenta la secreción de insulina, lo que puede llevar a deficiencias graves de fosfato, potasio y magnesio, lo que puede causar arritmias cardíacas, insuficiencia respiratoria y complicaciones neurológicas. La guía de práctica de la AASLD 1 proporciona recomendaciones actualizadas y basadas en la evidencia para la prevención y el manejo del síndrome de realimentación en pacientes con insuficiencia hepática crónica.
From the Research
Prevención del Síndrome de Realimentación
Para prevenir el síndrome de realimentación, es importante tener en cuenta las siguientes consideraciones:
- La realimentación debe ser gradual y controlada, especialmente en pacientes que han estado en ayunas o con una ingesta calórica muy baja durante un período prolongado 2, 3.
- Es fundamental monitorizar de cerca los niveles de electrolitos, como potasio, magnesio y fosfato, ya que la realimentación puede provocar una disminución rápida de estos niveles 4, 5.
- La suplementación con vitaminas y electrolitos es crucial para prevenir la deficiencia de estos nutrientes 2, 6.
- La realimentación oral o enteral debe ser preferida sobre la realimentación parenteral, ya que es menos probable que provoque problemas de electrolitos 4.
- Es importante identificar a los pacientes en riesgo de desarrollar el síndrome de realimentación, como aquellos que han estado en ayunas o con una ingesta calórica muy baja durante más de 5 días 2.
Medidas de Prevención
Algunas medidas de prevención que se pueden tomar para evitar el síndrome de realimentación incluyen:
- Realizar una evaluación nutricional completa antes de iniciar la realimentación 3.
- Desarrollar un plan de realimentación individualizado y gradual 2.
- Monitorizar de cerca los niveles de electrolitos y la función renal 4, 5.
- Proporcionar suplementos de vitaminas y electrolitos según sea necesario 2, 6.
- Educación a los pacientes y sus familiares sobre los riesgos y la prevención del síndrome de realimentación 6.