From the Research
El manejo de la hemorragia digestiva alta por DHC requiere una intervención oportuna y debe incluir la estabilización inicial con fluidos y transfusiones de sangre, seguida de la administración de inhibidores de la bomba de protones y agentes vasoactivos, y finalmente, la realización de una endoscopia dentro de las 24 horas para identificar y tratar la fuente de sangrado. La hemorragia digestiva alta es una emergencia médica que puede ser causada por varias condiciones, incluyendo la enfermedad hepática crónica descompensada (DHC) 1. Algunos de los pasos clave en el manejo de esta condición incluyen:
- Estabilización inicial con fluidos y transfusiones de sangre para mantener la estabilidad hemodinámica, con un objetivo de hemoglobina de 7-8 g/dL 2.
- Administración de inhibidores de la bomba de protones, como el pantoprazol, para reducir la acidez estomacal y promover la hemostasis 3.
- Uso de agentes vasoactivos, como la octreótida o la terlipresina, para reducir la presión portal y controlar el sangrado 4.
- Realización de una endoscopia dentro de las 24 horas para identificar y tratar la fuente de sangrado, que puede incluir la ligadura de varices o la aplicación de clips o terapia térmica para lesiones no varicosas 1.
- Consideración de la profilaxis con antibióticos para prevenir infecciones bacterianas 4. Es importante destacar que la elección del tratamiento debe basarse en la evaluación individual del paciente y en la causa subyacente de la hemorragia digestiva alta. La endoscopia es un procedimiento fundamental en el diagnóstico y tratamiento de la hemorragia digestiva alta, ya que permite la visualización directa de la fuente de sangrado y la aplicación de tratamientos específicos 5. En resumen, el manejo de la hemorragia digestiva alta por DHC requiere una intervención oportuna y multidisciplinaria, que incluya la estabilización inicial, la administración de medicamentos y la realización de una endoscopia para identificar y tratar la fuente de sangrado.