From the Guidelines
El manejo de la rabdomiolisis se centra en la resucitación con fluidos intravenosos agresiva, típicamente con solución salina normal a 1,5-2 L/hora inicialmente, y luego ajustada para mantener una producción de orina de 200-300 mL/hora. Esto ayuda a eliminar la mioglobina de los riñones y prevenir la lesión renal aguda. La monitorización debe incluir creatinina sérica, electrolitos, creatina quinasa (CK) y producción de orina. Las anomalías electrolíticas, particularmente la hiperkalemia, la hipocalcemia y la hiperfosfatemia, deben corregirse según sea necesario 1. La bicarbonato de sodio puede considerarse para alcalinizar la orina (pH objetivo >6,5) en casos graves, aunque su uso rutinario es controvertido. El manitol (0,25 g/kg) puede usarse como diurético osmótico si la resucitación con fluidos sola no mantiene una producción de orina adecuada. La causa subyacente de la rabdomiolisis debe identificarse y tratarse. Los niveles de CK deben monitorearse hasta que disminuyan a menos de 1.000 U/L. Los pacientes con casos graves pueden requerir terapia de reemplazo renal si desarrollan lesión renal aguda con hiperkalemia refractaria, acidosis o sobrecarga de fluidos.
Algunos estudios sugieren que la medición de la mioglobina plasmática puede ser más sensible y específica que la CK para identificar el riesgo de lesión renal aguda, que se correlaciona con una mayor mortalidad 1. La evaluación de la función renal mediante la medición de la creatinina plasmática también es importante. La resucitación con fluidos debe iniciarse lo antes posible para prevenir la lesión renal aguda, y la cantidad de fluidos administrados debe ajustarse según la respuesta del paciente.
Es importante destacar que la lesión renal aguda es una complicación grave de la rabdomiolisis, y su prevención es crucial para reducir la morbimortalidad. La monitorización cuidadosa de los pacientes con rabdomiolisis y la intervención temprana pueden ayudar a prevenir la lesión renal aguda y mejorar los resultados de los pacientes. La identificación y el tratamiento de la causa subyacente de la rabdomiolisis también son fundamentales para prevenir la recurrencia y reducir la morbimortalidad.
- Algunas consideraciones importantes en el manejo de la rabdomiolisis incluyen:
- La resucitación con fluidos agresiva para prevenir la lesión renal aguda
- La monitorización de la creatinina sérica, electrolitos, CK y producción de orina
- La corrección de las anomalías electrolíticas según sea necesario
- La consideración del uso de bicarbonato de sodio y manitol en casos graves
- La identificación y el tratamiento de la causa subyacente de la rabdomiolisis
- La monitorización cuidadosa de los pacientes para prevenir la lesión renal aguda y mejorar los resultados.
From the Research
Manejo de Rabdomiolisis
- El tratamiento de la rabdomiolisis se centra en prevenir el daño renal agudo y tratar las complicaciones asociadas, como la hiperkalemia y el síndrome compartimental 2, 3, 4.
- La resucitación con fluidos es el principal tratamiento para prevenir y tratar la lesión renal aguda, y se recomienda una resucitación agresiva con fluidos intravenosos para restaurar la perfusión renal y aumentar el flujo urinario 2, 3, 5.
- No hay evidencia sólida para apoyar el uso rutinario de fluidos que contienen bicarbonato, manitol y diuréticos de asa en el tratamiento de la rabdomiolisis 2, 3.
- La identificación y el tratamiento oportunos de las complicaciones, como la hiperkalemia y el síndrome compartimental, son fundamentales para mejorar los resultados de los pacientes con rabdomiolisis 2, 4.
- Se necesitan más estudios prospectivos bien diseñados para determinar el manejo óptimo de la rabdomiolisis 2, 3, 6.
Tratamiento
- La resucitación con fluidos es el tratamiento principal para prevenir y tratar la lesión renal aguda 2, 3, 5.
- Se recomienda una resucitación agresiva con fluidos intravenosos para restaurar la perfusión renal y aumentar el flujo urinario 2, 3, 5.
- El tratamiento con bicarbonato y manitol no se recomienda de manera rutinaria en el tratamiento de la rabdomiolisis 2, 3.