From the Guidelines
El tratamiento de la rabdomiolisis debe iniciarse con una administración agresiva de fluidos intravenosos, con una dosis de 6L o más en casos severos (CPK >15,000 IU/L) para prevenir la lesión renal aguda y la necesidad de terapia de reemplazo renal. La evidencia sugiere que los pacientes con rabdomiolisis severa requieren volúmenes mayores de fluidos para prevenir la lesión renal aguda 1.
Consideraciones clínicas
- La administración de fluidos debe ser ajustada según la respuesta clínica, con el objetivo de mantener una producción de orina de 200-300 mL/hora.
- Es importante monitorear y corregir las anomalías electrolíticas, particularmente la hiperkalemia, que puede requerir el uso de gluconato de calcio, insulina con glucosa, bicarbonato de sodio o resinas de intercambio de potasio, dependiendo de la gravedad.
- La acidosis metabólica puede ser tratada con bicarbonato de sodio para mantener el pH urinario por encima de 6,5, aunque esto sigue siendo controvertido.
- Los casos severos pueden requerir terapia de reemplazo renal, particularmente con hiperkalemia persistente, acidosis o sobrecarga de fluidos.
Monitoreo y seguimiento
- Es fundamental identificar y tratar la causa subyacente de la rabdomiolisis, ya sea la discontinuación de medicamentos, el tratamiento de infecciones o el abordaje de lesiones traumáticas.
- El manejo del dolor con analgésicos adecuados y el monitoreo de la síndrome del compartimento son componentes esenciales del cuidado.
- La evaluación regular de los niveles de creatina quinasa ayuda a seguir la recuperación, con el tratamiento continuando hasta que los niveles disminuyan significativamente, típicamente por debajo de 1,000 U/L, y la función renal se normalice.
From the Research
Tratamiento de la Rabdomiolisis
- El tratamiento de la rabdomiolisis es controvertido, aunque se acepta que cualquier síndrome de compartimento asociado debe ser identificado y liberado 2.
- La resucitación con fluidos intravenosos (IVFR) agresiva puede disminuir la incidencia de insuficiencia renal aguda (IRA) y la necesidad de diálisis en pacientes con rabdomiolisis 2, 3.
- La administración de bicarbonato o manitol no parece mejorar la incidencia de IRA y la necesidad de diálisis en pacientes con rabdomiolisis 2, 4, 5.
- La expansión de volumen con salina puede reducir el riesgo de IRA si se realiza de manera temprana 4.
- La resucitación con fluidos debe ser vigorosa, con una infusión diaria de al menos 12 litros de solución alcalina, para estabilizar la circulación y prevenir la lesión renal 3.
- El uso de bicarbonato y la terapia de volumen no parecen ser beneficiosos para prevenir la IRA en pacientes con rabdomiolisis, y pueden incluso aumentar el riesgo de sobrecarga de volumen y desequilibrios electrolíticos 5.
Consideraciones Clínicas
- La rabdomiolisis puede ser asintomática o presentarse con síntomas leves o graves, incluyendo IRA y alta mortalidad 4, 6.
- La diagnosis temprana y el tratamiento oportuno son fundamentales para mejorar los resultados en pacientes con rabdomiolisis 4, 6.
- La comprensión de los mecanismos subyacentes de la rabdomiolisis y la gravedad de los síntomas puede mejorar la diagnosis y el tratamiento temprano 6.