From the Guidelines
La velocidad de infusión recomendada para el manejo del síndrome hiperosmolar hiperglicémico (HHS) es de 0.9% NaCl o otro cristaloide a una tasa clínicamente apropiada, con el objetivo de reemplazar el 50% del déficit de líquido estimado en las primeras 8-12 horas. Esto se basa en la guía de cuidado de la diabetes en el hospital publicada en 2025 1.
Consideraciones importantes
- La terapia con insulina debe iniciarse a una tasa más baja que para la cetoacidosis diabética, típicamente 0.05-0.1 unidades/kg/hora, solo después de que se haya iniciado la resucitación con fluidos.
- El objetivo es disminuir los niveles de glucosa en 50-70 mg/dL por hora, mientras se monitorean cuidadosamente los electrolitos, especialmente el potasio, que debe reemplazarse cuando los niveles caen por debajo de 5.3 mEq/L.
- La resucitación con fluidos es prioritaria sobre la terapia con insulina en HHS, ya que estos pacientes están severamente deshidratados, y corregir este déficit mejora la perfusión tisular y ayuda a disminuir los niveles de glucosa mediante la excreción renal de glucosa.
Monitoreo y ajustes
- Se debe monitorear estrechamente los signos vitales, el estado mental, el equilibrio de fluidos y los parámetros de laboratorio para prevenir complicaciones como la edema cerebral o el colapso cardiovascular.
- La velocidad de infusión debe ajustarse según el estado hemodinámico y los niveles de sodio sérico del paciente.
- Después de la resucitación inicial con fluidos, si el sodio sérico corregido es alto, se debe considerar cambiar a solución salina al 0.45%. La guía de cuidado de la diabetes en el hospital publicada en 2025 1 proporciona recomendaciones detalladas para el manejo del HHS, incluyendo la velocidad de infusión de fluidos y la terapia con insulina.
From the Research
Velocidad de infusión recomendada para el manejo de síndrome hiperosmolar hiperglicémico
- La velocidad de infusión recomendada para el manejo de síndrome hiperosmolar hiperglicémico varía según la gravedad del paciente y la respuesta al tratamiento 2, 3, 4.
- En general, se recomienda una infusión de insulina continua a una tasa de 0,1 unidades por kg de peso corporal por hora en adultos, después de una bolus inicial de 0,1 unidades por kg de peso corporal 2.
- En niños y adolescentes, la corrección de la deshidratación debe realizarse a una tasa de no más de 3 mOsm por hora para evitar la edema cerebral 2.
- La velocidad de infusión de fluidos también es importante, y se recomienda una infusión de 0,9% de solución salina a una tasa que permita restaurar el volumen circulante y corregir la deshidratación 3, 4.
- La tasa de reducción de la osmolalidad también es importante, y se recomienda una reducción de 3-8 mOsm/kg/h para minimizar el riesgo de complicaciones neurológicas 3, 4.
Consideraciones importantes
- Es importante monitorear estrechamente al paciente y ajustar la velocidad de infusión según sea necesario para evitar la hipoglucemia y la hipocalemia 2, 3, 4.
- La identificación y el tratamiento de los factores subyacentes que precipitan el síndrome hiperosmolar hiperglicémico también son fundamentales para el manejo efectivo de la condición 2, 3, 4.
- La colaboración con un equipo de especialistas en diabetes es recomendable para garantizar el manejo óptimo del paciente 3, 4.