From the Guidelines
El diagnóstico de los síndromes mieloproliferativos requiere un enfoque integral que combine la evaluación clínica, las pruebas de laboratorio y el análisis genético, y debe basarse en los criterios diagnósticos de la OMS, que incluyen la presencia de mutaciones genéticas como JAK2 V617F, CALR y MPL, así como la evaluación de la biopsia de médula ósea y la cuenta sanguínea completa. La evaluación inicial debe incluir una cuenta sanguínea completa con frotis periférico, aspiración y biopsia de médula ósea, y pruebas moleculares para mutaciones específicas 1. Los marcadores genéticos más importantes para probar son JAK2 V617F (encontrado en el 95% de los casos de polycitemia vera y el 50-60% de los casos de trombocitemia esencial y mielofibrosis primaria), CALR y MPL (en casos negativos para JAK2), y BCR-ABL1 para descartar la leucemia mieloide crónica. Las pruebas adicionales deben incluir niveles de eritropoyetina (típicamente bajos en polycitemia vera), estudios de hierro y análisis citogenético. El sistema de clasificación de la OMS de 2016 se utiliza para el diagnóstico definitivo, que incorpora estos hallazgos de laboratorio con características clínicas como esplenomegalia, síntomas constitucionales y evidencia de fibrosis de la médula ósea.
- Los criterios diagnósticos para la polycitemia vera (PV) incluyen la presencia de hemoglobina >18,5 g/dl en hombres y >16,5 g/dl en mujeres, o cualquier otra evidencia de aumento del volumen de glóbulos rojos, y la presencia de la mutación JAK2V617F o JAK2 exon 12 1.
- Los criterios diagnósticos para la trombocitemia esencial (ET) incluyen un recuento de plaquetas ≥450 × 10^9/l, proliferación de megacariocitos con morfología grande y madura, y la presencia de la mutación JAK2V617F o otros marcadores clonales 1.
- Los criterios diagnósticos para la mielofibrosis primaria (PMF) incluyen la proliferación de megacariocitos y atipia acompañada de fibrosis reticulina y/o colágena, o la presencia de la mutación JAK2V617F o otros marcadores clonales 1. El diagnóstico temprano y preciso es crucial ya que guía las decisiones de tratamiento, que pueden incluir terapia citoreductora, inhibidores de JAK o consideración para el trasplante de células madre en casos adecuados. La evaluación de la mutación JAK2 V617F y otras mutaciones genéticas es fundamental para el diagnóstico y el seguimiento de los síndromes mieloproliferativos, y debe realizarse en el momento del diagnóstico, y no se recomienda medir la carga de mutación de manera serial durante el seguimiento o para evaluar la respuesta al tratamiento, excepto después del trasplante de células madre alogénico y, posiblemente, el tratamiento con interferón 1.
From the Research
Síndromes Mieloproliferativos Diagnósticos
- Los síndromes mieloproliferativos son un grupo de trastornos caracterizados por la proliferación clonal de células progenitoras hematopoyéticas, lo que lleva a un aumento en la producción de células sanguíneas maduras 2.
- El diagnóstico de estos trastornos puede ser difícil debido a la necesidad de diferenciarlos de la proliferación reactiva causada por factores no hematológicos, y también debido a la superposición de anomalías clínicas y de laboratorio entre las diferentes formas de síndromes mieloproliferativos 2, 3.
- La detección de mutaciones genéticas específicas, como las mutaciones en los genes JAK2, CALR y MPL, ha facilitado el diagnóstico de estos trastornos 4, 5, 6.
- La mutación JAK2V617F es la más común en los pacientes con polycitemia vera (PV) y primary myelofibrosis (PMF), mientras que las mutaciones CALR son más frecuentes en los pacientes con trombocitemia esencial (ET) 4, 6.
- La detección combinada de mutaciones en los genes JAK2, CALR y MPL puede cubrir la mayoría de los pacientes con neoplasias mieloproliferativas negativas para BCR/ABL1 4.
- La caracterización molecular de los síndromes mieloproliferativos ha avanzado nuestra comprensión de su patogénesis y ha facilitado el diagnóstico, y también ha permitido una mejor pronóstico y tratamiento de estos trastornos 5.
Marcadores Diagnósticos
- Las mutaciones en los genes JAK2, CALR y MPL son marcadores diagnósticos importantes para los síndromes mieloproliferativos 4, 5, 6.
- La mutación JAK2V617F es un marcador diagnóstico específico para la polycitemia vera (PV) y la primary myelofibrosis (PMF) 4.
- Las mutaciones CALR son un marcador diagnóstico específico para la trombocitemia esencial (ET) 4, 6.
- La detección de estas mutaciones puede ayudar a diferenciar entre las diferentes formas de síndromes mieloproliferativos y a establecer un diagnóstico preciso 4, 5, 6.
Implicaciones Clínicas
- El diagnóstico preciso de los síndromes mieloproliferativos es crucial para el tratamiento y la gestión de estos trastornos 2, 5.
- La detección de mutaciones genéticas específicas puede ayudar a identificar a los pacientes que pueden beneficiarse de tratamientos dirigidos, como los inhibidores de la tirosina quinasa 5.
- La caracterización molecular de los síndromes mieloproliferativos también puede ayudar a identificar a los pacientes con un mayor riesgo de progresión a la leucemia aguda o a otros trastornos hematológicos 6.