From the Research
En caso de un embolismo por metacrilato, es fundamental proporcionar atención médica inmediata y comenzar con la administración de oxígeno y la estabilización de los signos vitales del paciente. La primera medida a tomar es evaluar la gravedad del embolismo y determinar si el paciente presenta síntomas como dolor en el pecho, dificultad para respirar o síncopes. En casos de embolismo pulmonar por metacrilato, se debe iniciar terapia anticoagulante con heparina (bolus inicial de 80 unidades/kg seguido de infusión continua a 18 unidades/kg/hora) de manera inmediata, seguida de anticoagulantes orales como warfarina (INR objetivo 2-3) durante 3-6 meses en casos sintomáticos 1. Es importante tener en cuenta que, según la evidencia más reciente, los anticoagulantes orales directos como apixaban, edoxaban, rivaroxaban o dabigatran son una opción viable para el tratamiento de la tromboembolia venosa, incluyendo el embolismo pulmonar, y tienen una tasa de sangrado menor en comparación con la warfarina 2. En casos graves, puede ser necesaria terapia trombolítica con agentes como alteplase (100 mg durante 2 horas) o trombectomía mecánica si el paciente es inestable hemodinámicamente. Medidas de apoyo incluyen manejo de fluidos, vasopresores si es necesario, y control del dolor. Para el embolismo cerebral por metacrilato, es crucial la consulta con un neurocirujano, y puede considerarse terapia antiplaquetaria con aspirina (325 mg inicialmente, luego 81 mg diarios). La anticoagulación funciona previniendo la formación de coágulos adicionales alrededor de los fragmentos de cemento, mientras el cuerpo incorpora gradualmente el material de cemento. El monitoreo a largo plazo es necesario para evaluar complicaciones retrasadas como la hipertensión pulmonar o la enfermedad tromboembólica crónica 3.