From the Research
El ácido tranexámico se recomienda como terapia adyuvante en el manejo del sangrado digestivo alto no variceal. La dosis típica es de 1g administrada intravenosamente, seguida de 1g administrada 8 horas después, aunque algunos protocolos utilizan 1g IV cada 6-8 horas durante un máximo de 3 dosis. El ácido tranexámico debe administrarse temprano en el curso del sangrado, idealmente dentro de las 3 horas de inicio para obtener el máximo beneficio. Funciona como un agente antifibrinolítico al inhibir la activación del plasminógeno y prevenir la ruptura de los coágulos formados, promoviendo así la hemostasia. El ácido tranexámico debe utilizarse junto con otros tratamientos estándar, incluyendo inhibidores de la bomba de protones, terapia endoscópica y transfusión de productos sanguíneos según sea necesario. Es particularmente beneficioso en pacientes con sangrado significativo e inestabilidad hemodinámica. Sin embargo, el ácido tranexámico debe utilizarse con precaución en pacientes con antecedentes de eventos tromboembólicos, ya que puede aumentar el riesgo de trombosis. El medicamento es generalmente bien tolerado con efectos secundarios mínimos, lo que lo convierte en una valiosa adición a la estrategia de manejo para el sangrado digestivo alto no variceal 1.
Algunos de los beneficios del ácido tranexámico en el sangrado digestivo alto no variceal incluyen:
- Reducción del riesgo de rebleeding (RR: 0,63, IC 95%: 0,41-0,96) 1
- Reducción de las unidades de sangre transfundidas (diferencia media: -1,08, IC 95%: -1,44 a -0,71) 1
- Reducción de la necesidad de terapia de salvamento (RR: 0,28, IC 95%: 0,12-0,64) 1
Es importante tener en cuenta que el ácido tranexámico debe utilizarse en combinación con la supresión ácida, como los inhibidores de la bomba de protones, para obtener los mejores resultados 1. La dosis y la ruta de administración del ácido tranexámico pueden variar dependiendo del protocolo y la situación clínica específica. En general, el ácido tranexámico es una herramienta valiosa en el manejo del sangrado digestivo alto no variceal, y su uso debe considerarse en combinación con otros tratamientos estándar para obtener los mejores resultados posibles.