From the Guidelines
El tratamiento farmacológico para la enfermedad del hígado graso se centra principalmente en la modificación del estilo de vida, incluyendo la pérdida de peso a través de la dieta y el ejercicio, lo que puede reducir la acumulación de grasa en el hígado. Para la esteatohepatitis no alcohólica (NASH), la vitamina E a una dosis de 800 UI diarias puede ser beneficiosa en pacientes no diabéticos al reducir el estrés oxidativo y la inflamación. La pioglitazona (15-45 mg diarios) podría ayudar a mejorar la sensibilidad a la insulina en pacientes con diabetes tipo 2 y NASH. Para aquellos con fibrosis significativa, los ensayos clínicos están investigando medicamentos como el ácido obetichólico, selonsertib y cenicriviroc, aunque estos aún no están aprobados para su uso rutinario. Las estatinas pueden usarse de manera segura en pacientes con enfermedad del hígado graso que tienen dislipidemia. El manejo de condiciones asociadas como la diabetes y la obesidad es crucial, ya que el control glucémico mejorado puede reducir la grasa hepática. Los pacientes deben evitar el alcohol completamente, ya que puede empeorar el daño hepático. La monitorización regular con pruebas de función hepática y imágenes es importante para seguir la progresión de la enfermedad. La efectividad del tratamiento se basa en el principio de reducir el estrés metabólico en el hígado, lo que permite disminuir la inflamación y la posible reversión de la fibrosis temprana 1.
Algunos estudios sugieren que la dieta mediterránea puede ser beneficiosa para la salud hepática y cardiometabólica 1. La pérdida de peso inducida por la dieta y el ejercicio puede mejorar la esteatohepatitis y la fibrosis 1. Es importante destacar que no hay medicamentos aprobados específicamente para la enfermedad del hígado graso, por lo que el enfoque principal es la modificación del estilo de vida y el manejo de las condiciones asociadas. La monitorización regular y el seguimiento de la progresión de la enfermedad son fundamentales para ajustar el tratamiento y prevenir complicaciones. En resumen, el tratamiento farmacológico para la enfermedad del hígado graso se centra en la modificación del estilo de vida y el manejo de las condiciones asociadas, con un enfoque en la reducción de la grasa hepática y la inflamación 1.
Algunas opciones de tratamiento que se están investigando incluyen:
- Medicamentos para mejorar la sensibilidad a la insulina, como la pioglitazona
- Medicamentos para reducir la inflamación, como la vitamina E
- Medicamentos para mejorar la función hepática, como el ácido obetichólico
- Cirugía bariátrica para pacientes con obesidad y enfermedad del hígado graso. Es importante tener en cuenta que cada paciente es único y el tratamiento debe ser personalizado según las necesidades individuales. La colaboración con un equipo de salud multidisciplinario es fundamental para garantizar el mejor resultado posible para los pacientes con enfermedad del hígado graso. En última instancia, el objetivo del tratamiento es reducir la grasa hepática, la inflamación y la fibrosis, y mejorar la función hepática y la calidad de vida del paciente 1.
From the Research
Tratamiento farmacológico del hígado graso
El tratamiento farmacológico del hígado graso, también conocido como enfermedad del hígado graso no alcohólico (NAFLD), es un tema de investigación activa. A continuación, se presentan algunos de los tratamientos farmacológicos que se han estudiado para esta condición:
- Medicamentos para la diabetes tipo 2: como pioglitazone, que ha demostrado mejorar la histología hepática en pacientes con NAFLD 2, 3.
- Inhibidores de la absorción de glucosa: como los inhibidores del transportador de sodio-glucosa 2, que pueden ayudar a reducir la grasa hepática 2.
- Análogos del péptido similar al glucagón: como liraglutide y semaglutide, que han demostrado mejorar la histología hepática y reducir la grasa hepática 2.
- Antioxidantes: como la vitamina E, que ha demostrado mejorar la histología hepática en pacientes con NAFLD 3, 4.
- Medicamentos para reducir la inflamación: como pentoxifyllina, que ha demostrado mejorar la histología hepática y reducir la inflamación en pacientes con NAFLD 4.
- Medicamentos para reducir la fibrosis: como lanifibranor, que se encuentra en fase de ensayos clínicos para el tratamiento de la NAFLD 2.
Estrategias de tratamiento
Las estrategias de tratamiento para la NAFLD pueden variar dependiendo de la gravedad de la enfermedad y de la presencia de comorbilidades. Algunas de las estrategias de tratamiento que se han propuesto incluyen:
- Terapia combinada: que implica el uso de varios medicamentos para tratar diferentes aspectos de la enfermedad, como la grasa hepática, la inflamación y la fibrosis 2.
- Tratamiento personalizado: que implica adaptar el tratamiento a las necesidades individuales de cada paciente, teniendo en cuenta factores como la gravedad de la enfermedad, la presencia de comorbilidades y la respuesta al tratamiento 5.