From the Guidelines
La demencia vascular subcortical debe ser manejada mediante un enfoque integral que incluya el control agresivo de los factores de riesgo vascular, como la hipertensión, la diabetes, la hiperlipidemia y el cese del tabaquismo. El manejo de la demencia vascular, particularmente la demencia vascular subcortical, requiere un enfoque comprehensivo que se centre en los factores de riesgo vascular subyacentes y el manejo de los síntomas. Los medicamentos antihipertensivos como los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (ECA) (por ejemplo, lisinopril 10-40 mg diarios) o los antagonistas de los receptores de angiotensina (ARB) son particularmente importantes, ya que la hipertensión es un contribuyente importante al daño vascular subcortical 1. La terapia antiplaquetaria, como la aspirina (81-325 mg diarios) o el clopidogrel (75 mg diarios), puede ser prescrita para prevenir eventos isquémicos adicionales. Para los síntomas cognitivos, los inhibidores de la colinesterasa como el donepezil (5-10 mg diarios) o la memantina (5-20 mg diarios) pueden proporcionar beneficios modestos, aunque no están específicamente aprobados por la FDA para la demencia vascular. El ejercicio físico (al menos 150 minutos de actividad moderada semanal) y la estimulación cognitiva son intervenciones no farmacológicas esenciales. La depresión, que comúnmente acompaña a la demencia vascular subcortical, puede requerir tratamiento con ISRS como la sertralina (50-200 mg diarios). El monitoreo regular de la función cognitiva, el estado funcional y la efectividad de los medicamentos es crucial, con ajustes realizados a medida que progresa la enfermedad. Este enfoque multifacético aborda tanto la patología vascular subyacente como las manifestaciones cognitivas y conductuales de la demencia vascular subcortical. Es importante tener en cuenta que la evidencia sugiere que el control intensivo de la presión arterial, con un objetivo de presión arterial sistólica (PAS) < 120 mmHg, puede reducir el riesgo de demencia y deterioro cognitivo en personas mayores de 50 años con presión arterial > 130 mmHg 1. Además, el manejo no farmacológico de la demencia vascular subcortical debe incluir la evaluación y el manejo de los factores de riesgo vascular, como la hipertensión, la diabetes y el tabaquismo, así como la promoción de un estilo de vida saludable, incluyendo una dieta equilibrada y ejercicio regular 1. En resumen, el manejo de la demencia vascular subcortical requiere un enfoque integral que incluya el control de los factores de riesgo vascular, el manejo de los síntomas y la promoción de un estilo de vida saludable.
Algunos puntos clave a considerar en el manejo de la demencia vascular subcortical incluyen:
- Control agresivo de los factores de riesgo vascular
- Manejo de los síntomas cognitivos y conductuales
- Promoción de un estilo de vida saludable
- Monitoreo regular de la función cognitiva y el estado funcional
- Ajustes en el tratamiento a medida que progresa la enfermedad. Es importante destacar que la demencia vascular subcortical es una condición heterogénea que puede presentarse de diferentes maneras, y que el diagnóstico y el manejo deben ser individualizados para cada paciente 1. En general, el objetivo del manejo de la demencia vascular subcortical es mejorar la calidad de vida del paciente y reducir el riesgo de complicaciones y deterioro cognitivo adicional. Para lograr esto, es fundamental trabajar en estrecha colaboración con un equipo de atención médica interdisciplinario que incluya médicos, enfermeras, terapeutas ocupacionales y otros profesionales de la salud 1.
From the Research
Características de la demencia vascular subcortical
La demencia vascular subcortical (DVS) es una enfermedad de los pequeños vasos sanguíneos que se caracteriza por lesiones en la materia blanca y la sustancia gris subcortical del cerebro 2. Esta enfermedad puede manifestarse de diferentes maneras, incluyendo la enfermedad de Binswanger y la enfermedad de lacunos múltiples 3. La DVS se asocia con hipertensión, diabetes, hiperlipidemia y otros factores de riesgo vascular 4.
Diagnóstico y tratamiento
El diagnóstico de la DVS se basa en la presencia de lesiones vasculares en la materia blanca y la sustancia gris subcortical, así como en la exclusión de otras causas de demencia 2. El tratamiento de la DVS se centra en el control de los factores de riesgo vascular, como la hipertensión y la diabetes, y en la prevención de nuevos eventos vasculares 4. Los inhibidores de la colinesterasa, como los utilizados en el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer, también pueden ser útiles en la DVS 4.
Prevención y reducción del riesgo
La prevención y la reducción del riesgo de la DVS se centran en el control de los factores de riesgo vascular, como la hipertensión, la diabetes y la hiperlipidemia 4. El uso de estatinas y antihipertensivos puede reducir el riesgo de demencia vascular y enfermedad de Alzheimer 5. La enfermedad de las pequeñas vasos sanguíneas subcorticales (SSVD) es una de las causas más comunes de demencia vascular y se asocia con un mayor riesgo de enfermedad de Alzheimer 6.
Factores de riesgo y patogénesis
Los factores de riesgo para la DVS incluyen la hipertensión, la diabetes, la hiperlipidemia y la edad avanzada 2, 4. La patogénesis de la DVS se caracteriza por cambios en los pequeños vasos sanguíneos, incluyendo la arteriolosclerosis y la dilatación de los espacios perivasculares 6. La enfermedad de las pequeñas vasos sanguíneas subcorticales (SSVD) se asocia con una mayor frecuencia de lesiones ischemicas en la materia blanca y la sustancia gris subcortical 6.