From the Guidelines
La demencia vascular sí afecta las funciones subcorticales. La demencia vascular ocurre cuando el flujo sanguíneo al cerebro se reduce o bloquea, causando daño al tejido cerebral. Este daño a menudo afecta las estructuras subcorticales, incluyendo el tálamo, los ganglios basales y las vías de sustancia blanca [ 1 ]. Cuando estas áreas se ven comprometidas, los pacientes suelen experimentar síntomas subcorticales como lentitud psicomotora, función ejecutiva alterada, cambios de estado de ánimo y problemas de atención y concentración. Muchos pacientes también desarrollan trastornos de la marcha, incontinencia urinaria y parálisis pseudobulbar (caracterizada por labilidad emocional y dificultad para tragar). La participación subcortical en la demencia vascular es particularmente prominente en la enfermedad de los pequeños vasos, que causa infartos lacunares y lesiones de la sustancia blanca que interrumpen los circuitos neuronales que conectan las estructuras subcorticales con la corteza. Esta interrupción conduce al característico síndrome subcortical que se observa en muchos pacientes con demencia vascular.
Algunos de los términos utilizados en la literatura clínica y de investigación para describir la demencia vascular incluyen demencia vascular (VaD), deterioro cognitivo vascular leve (vMCI), deterioro cognitivo vascular sin demencia (vCIND), demencia post-accidente cerebrovascular, demencia vascular subcortical isquémica (SIVD), demencia multi-infarto (MID) y demencia mixta (si hay diagnósticos coexistentes de enfermedad neurodegenerativa, más comúnmente enfermedad de Alzheimer y/o demencia con cuerpos de Lewy) [ 1 ]. El diagnóstico de la demencia vascular generalmente requiere una evaluación dentro de los tres componentes principales: entender las habilidades cognitivas a través de pantallas y evaluaciones cognitivas validadas, identificar la patología cerebrovascular a través de neuroimagen y determinar el impacto funcional a través de información histórica individual y colateral, y sometimes, observación de la función del individuo en su entorno hogareño o en un entorno de rehabilitación [ 1 ].
En resumen, la demencia vascular es una condición heterogénea que puede afectar las funciones subcorticales de diversas maneras, y su diagnóstico y tratamiento requieren una evaluación completa y multidisciplinaria. Es fundamental abordar los factores de riesgo vasculares subyacentes para prevenir daños adicionales y mejorar la calidad de vida de los pacientes.
From the Research
Efectos de la demencia vascular en las funciones subcorticales
La demencia vascular es una condición que afecta la cognición y el funcionamiento diario de las personas, y se ha demostrado que tiene un impacto significativo en las funciones subcorticales. A continuación, se presentan algunos puntos clave sobre cómo la demencia vascular afecta las funciones subcorticales:
- La demencia vascular subcortical (SVD) es un subtipo de demencia vascular que se caracteriza por la presencia de lesiones en las estructuras subcorticales del cerebro, como el núcleo caudado, el globo pálido y el tálamo [ 2 ].
- La SVD se asocia con una variedad de síntomas, incluyendo deterioro cognitivo, apatía, depresión, psicosis y parkinsonismo [ 3 ].
- Las lesiones subcorticales en la SVD pueden afectar las funciones ejecutivas, la memoria y la atención, lo que puede llevar a dificultades en la planificación, la toma de decisiones y la realización de tareas diarias [ 3 ].
- La demencia vascular subcortical puede ser difícil de diagnosticar, ya que los síntomas pueden ser similares a los de otras condiciones, como la enfermedad de Alzheimer [ 4 ].
- El tratamiento de la SVD se centra en controlar los factores de riesgo subyacentes, como la hipertensión y la diabetes, y en mejorar los síntomas cognitivos y no cognitivos [ 2 ].
Características clínicas y patológicas de la demencia vascular subcortical
Algunas características clínicas y patológicas importantes de la demencia vascular subcortical incluyen:
- Lesiones subcorticales en el núcleo caudado, el globo pálido y el tálamo [ 3 ].
- Presencia de lacunar infartos y lesiones de materia blanca isquémica [ 5 ].
- Deterioro cognitivo y no cognitivo, incluyendo apatía, depresión y psicosis [ 3 ].
- Parkinsonismo y dificultades motoras [ 3 ].
- Dificultades en la planificación, la toma de decisiones y la realización de tareas diarias [ 3 ].