From the Guidelines
La reintroducción de anticoagulantes orales después de un ictus isquémico debe ser individualizada según la gravedad del ictus y el riesgo de sangrado, y se recomienda iniciar la anticoagulación con NOACs en pacientes con ictus isquémico leve después de 3 días, en pacientes con ictus isquémico moderado después de 6-8 días, y en pacientes con ictus isquémico grave después de 12-14 días. La decisión de reintroducir la anticoagulación oral después de un ictus isquémico depende de la gravedad del ictus y el riesgo de sangrado, y debe ser tomada en consideración con la historia clínica del paciente y los resultados de las pruebas de imagen [ 1 ].
Factores a considerar
- La gravedad del ictus, medida por la escala de NIHSS (National Institutes of Health Stroke Scale)
- El riesgo de sangrado, que aumenta con la gravedad del ictus y la presencia de signos de hemorragia en las pruebas de imagen
- La historia clínica del paciente, incluyendo la presencia de fibrilación auricular y otros factores de riesgo para ictus
Recomendaciones
- En pacientes con ictus isquémico leve (NIHSS < 8), se puede reiniciar la anticoagulación con NOACs después de 3 días [ 1 ]
- En pacientes con ictus isquémico moderado, se recomienda esperar 6-8 días antes de reiniciar la anticoagulación [ 1 ]
- En pacientes con ictus isquémico grave (NIHSS > 15), se recomienda esperar 12-14 días antes de reiniciar la anticoagulación [ 1 ]
- Es importante realizar pruebas de imagen antes de reiniciar la anticoagulación para descartar la presencia de hemorragia [ 1 ]
Consideraciones adicionales
- La anticoagulación con NOACs es preferible a la warfarina debido a su menor riesgo de sangrado intracraneal [ 1 ]
- La presión arterial debe ser controlada antes de reiniciar la anticoagulación para reducir el riesgo de sangrado [ 1 ]
From the Research
Reintroducción de Anticoagulantes Orales después de un Ictus Isquémico
La reintroducción de anticoagulantes orales después de un ictus isquémico es un tema crucial para prevenir eventos cardioembólicos y reducir el riesgo de nuevos ictus. A continuación, se presentan algunos puntos clave sobre cuándo y cómo reintroducir estos medicamentos:
- Tiempo de reintroducción: No hay un consenso claro sobre el momento exacto para reintroducir los anticoagulantes orales después de un ictus isquémico. Sin embargo, estudios sugieren que la reintroducción temprana puede ser beneficiosa en términos de reducir el riesgo de nuevos eventos cardioembólicos 2.
- Elección del anticoagulante: Los anticoagulantes orales directos (DOACs) como apixaban, dabigatran, rivaroxaban y edoxaban son preferidos sobre la warfarina para pacientes con fibrilación auricular no valvular debido a su perfil de seguridad y eficacia 3, 4.
- Riesgo de sangrado: La reintroducción de anticoagulantes orales después de un ictus isquémico debe considerar el riesgo de sangrado. Los DOACs han demostrado tener un perfil de seguridad similar o mejor que la warfarina en términos de riesgo de sangrado 5, 2.
- Estrategia de anticoagulación: La estrategia de anticoagulación debe ser individualizada según el perfil de riesgo del paciente, la causa del ictus y la presencia de otras comorbilidades. La monitorización cercana y la ajuste de la dosis pueden ser necesarios para minimizar el riesgo de sangrado y maximizar la eficacia 6.
Consideraciones Clínicas
Al considerar la reintroducción de anticoagulantes orales después de un ictus isquémico, es importante tener en cuenta las siguientes consideraciones clínicas:
- Historia de ictus: La historia de ictus previo es un factor importante para determinar el riesgo de nuevos eventos cardioembólicos y la necesidad de anticoagulación 4.
- Fibrilación auricular: La presencia de fibrilación auricular no valvular es un indicador para la anticoagulación a largo plazo con DOACs 3.
- Riesgo de sangrado: El riesgo de sangrado debe ser evaluado cuidadosamente antes de reintroducir los anticoagulantes orales, especialmente en pacientes con historial de sangrado o con factores de riesgo para sangrado 5, 2.