From the Guidelines
La aproximación clínica para diagnosticar anemia de enfermedad crónica (AEC) implica una evaluación integral de parámetros de laboratorio y contexto clínico, comenzando con un recuento sanguíneo completo para establecer la presencia de anemia, seguido de la identificación de una condición inflamatoria subyacente. La anemia de enfermedad crónica se caracteriza por una anemia normocítica, normocrómica con niveles de hemoglobina usualmente entre 8-10 g/dL, aunque puede ser microcítica en casos de larga duración. Los hallazgos de laboratorio clave que apoyan el diagnóstico de AEC incluyen bajo hierro sérico y saturación de transferrina con niveles normales o elevados de ferritina, lo que la distingue de la anemia por deficiencia de hierro donde la ferritina es típicamente baja 1. Los niveles de receptor de transferrina soluble permanecen normales en AEC pero aumentan en deficiencia de hierro. Los niveles de hepcidina, aunque no se miden rutinariamente, están elevados en AEC debido a citoquinas inflamatorias. El recuento de reticulocitos es inadecuadamente normal o bajo, indicando una respuesta inadecuada de la médula ósea. Para diferenciar de otras anemias, se deben evaluar los niveles de vitamina B12 y folato para descartar anemia megaloblástica, revisar la morfología de las células en la sangre periférica y considerar marcadores de hemólisis como lactato deshidrogenasa, haptoglobina y bilirrubina. En casos donde la deficiencia de hierro puede coexistir con AEC, un examen de médula ósea que muestra ausencia de depósitos de hierro puede ser definitivo, aunque esto es raramente necesario. El tratamiento debe centrarse principalmente en la condición crónica subyacente en lugar de la anemia en sí misma 1. Algunos puntos clave a considerar en el diagnóstico y manejo de la anemia de enfermedad crónica incluyen:
- La evaluación de la inflamación subyacente y su impacto en la homeostasis del hierro 1.
- La importancia de distinguir entre deficiencia de hierro y anemia de enfermedad crónica, ya que el tratamiento y el manejo pueden variar significativamente 1.
- El papel de la hepcidina y el receptor de transferrina soluble en el diagnóstico y seguimiento de la anemia de enfermedad crónica 1. En resumen, el diagnóstico y manejo de la anemia de enfermedad crónica requieren una comprensión integral de la fisiopatología subyacente y la evaluación cuidadosa de los parámetros de laboratorio y el contexto clínico.
From the Research
Enfoque Clínico para el Diagnóstico de Anemia de Enfermedad Crónica
La anemia de enfermedad crónica (AEC) es un tipo común de anemia que se desarrolla en el contexto de enfermedades crónicas, como infecciones, inflamaciones o neoplasias. El diagnóstico y el tratamiento de la AEC requieren un enfoque clínico integral.
Criterios de Diagnóstico
Los criterios de diagnóstico de la AEC incluyen:
- Anemia normocítica y normocrómica
- Baja concentración de hierro sérico
- Niveles normales o aumentados de ferritina sérica
- Presencia de una enfermedad crónica subyacente
Diferenciación con Otras Formas de Anemia
La AEC debe diferenciarse de otras formas de anemia, como la anemia por deficiencia de hierro, la anemia megaloblástica y la anemia aplásica. La determinación de la hepcidina sérica puede ser útil para distinguir entre la AEC y la anemia por deficiencia de hierro 2.
Patogénesis
La patogénesis de la AEC implica la activación del sistema inmunitario, lo que conduce a la liberación de citoquinas que aumentan la síntesis de hepcidina, reducen la producción de eritropoyetina y disminuyen la supervivencia de los glóbulos rojos 3.
Tratamiento
El tratamiento de la AEC se dirige a controlar la enfermedad subyacente y corregir la anemia. En algunos casos, se puede utilizar terapia con hierro y/o agentes estimulantes de la eritropoyesis 4. La transfusión de glóbulos rojos no es un tratamiento adecuado para la anemia crónica, ya que no aborda el trastorno subyacente 4.
Abordaje Clínico
El abordaje clínico para el diagnóstico de la AEC incluye: