From the Guidelines
El manejo de la celulitis periorbitaria recurrente requiere un enfoque integral que incluya tanto el tratamiento agudo como la prevención de episodios futuros. Para los episodios agudos, se debe iniciar la terapia antibiótica empírica de manera oportuna con cobertura para patógenos comunes como Staphylococcus aureus y Streptococcus species. Amoxicillin-clavulanato (adultos: 875/125 mg dos veces al día; niños: 45 mg/kg/día dividido dos veces al día) o clindamicina (adultos: 300-450 mg cuatro veces al día; niños: 30-40 mg/kg/día dividido tres veces al día) durante 7-10 días son opciones de primera línea adecuadas 1. Para preocupaciones de MRSA, se debe considerar trimetoprim-sulfametoxazol o doxiciclina (para pacientes ≥8 años). Los casos graves requieren hospitalización para antibióticos intravenosos como vancomicina más ceftriaxona o cefepima. Para prevenir la recurrencia, es crucial identificar y tratar las causas subyacentes, incluyendo sinusitis crónica, dacriocistitis o anormalidades anatómicas. La descolonización nasal con pomada de mupirocina dos veces al día durante 5 días puede ser beneficiosa si se confirma la colonización de S. aureus. Los lavados diarios con clorhexidina y la buena higiene de los párpados con compresas tibias y limpieza suave pueden ayudar a prevenir las recurrencias. Los pacientes con inmunodeficiencia o predisposiciones anatómicas pueden requerir consulta con otorrinolaringología o oftalmología para intervención quirúrgica como cirugía endoscópica funcional de senos paranasales o dacriocistorinostomía. Los casos recurrentes justifican la terapia dirigida por cultivo y la consideración de estudios de imagen como CT o MRI para identificar fuentes ocultas de infección 1. Es importante tener en cuenta que la evidencia sugiere que la terapia antibiótica durante 5 días es tan efectiva como la terapia durante 10 días, siempre y cuando se haya producido una mejora clínica en 5 días 1. Además, la elevación del área afectada y el tratamiento de los factores predisponentes, como la edema o los trastornos cutáneos subyacentes, son recomendados 1. En resumen, el tratamiento de la celulitis periorbitaria recurrente debe ser individualizado y basado en la evaluación clínica y los resultados de los cultivos, con un enfoque en la prevención de la recurrencia y la mejora de la calidad de vida del paciente.
From the Research
Manejo de Celulitis Periorbitaria Recurrente
La celulitis periorbitaria recurrente es una condición que requiere un enfoque terapéutico cuidadoso. A continuación, se presentan algunos puntos clave sobre su manejo:
- Causas subyacentes: Es importante identificar las causas subyacentes de la recurrencia, como sinusitis, trauma, infecciones odontogénicas o alergias 2.
- Tratamiento antimicrobiano: El tratamiento con antibióticos es fundamental en el manejo de la celulitis periorbitaria. Se han utilizado diferentes combinaciones de antibióticos, como penicilina más cloranfenicol y sulbactam-ampicilina (SAM) con o sin ornidazol 3.
- Uso de corticosteroides: Aunque no hay evidencia suficiente para concluir sobre la efectividad de los corticosteroides en el tratamiento de la celulitis periorbitaria, se han utilizado en algunos casos para reducir la inflamación y el edema 4.
- Tratamiento ambulatorio: En algunos casos, el tratamiento ambulatorio con antibióticos intravenosos y evaluación diaria por un médico puede ser una alternativa segura y efectiva a la hospitalización 5.
- Abordajee multidisciplinario: El manejo de la celulitis periorbitaria recurrente requiere un abordajee multidisciplinario, incluyendo a oftalmólogos, otolaringólogos y otros especialistas, para garantizar un diagnóstico y tratamiento adecuados 6.
Algunos de los medicamentos utilizados en el tratamiento de la celulitis periorbitaria incluyen:
- Amoxicilina-clavulánico ácido
- Ceftriaxona
- Corticosteroides (en algunos casos)
Es importante destacar que cada caso de celulitis periorbitaria recurrente es único y requiere un enfoque terapéutico personalizado. La colaboración entre los profesionales de la salud y la comunicación con el paciente y su familia son fundamentales para garantizar un resultado óptimo.