From the Research
Durante la respuesta neuroendocrina al trauma, varias hormonas aumentan su acción, incluyendo catecolaminas (adrenalina y noradrenalina), cortisol, glucagón, hormona del crecimiento y vasopresina. Esta respuesta comienza inmediatamente después de la lesión cuando el sistema nervioso simpático se activa, desencadenando la liberación de catecolaminas desde la médula suprarrenal. Estas hormonas aumentan la frecuencia cardíaca, la presión arterial y la frecuencia respiratoria para mejorar la perfusión tisular. Simultáneamente, el eje hipotálamo-hipofisario-adrenal se activa, lo que lleva a la liberación de cortisol, que promueve la gluconeogénesis y tiene efectos antiinflamatorios. El glucagón aumenta para movilizar las reservas de glucógeno, mientras que la hormona del crecimiento promueve la síntesis de proteínas para la reparación tisular. La vasopresina ayuda a mantener la presión arterial a través de la vasoconstricción y la retención de agua. Además, la aldosterona aumenta para retener sodio y agua, lo que ayuda a mantener el volumen sanguíneo. Esta respuesta hormonal coordinada tiene como objetivo mantener la homeostasis, proporcionar sustratos energéticos para la curación y apoyar la función cardiovascular durante la respuesta del cuerpo al trauma.
Algunas de las hormonas que aumentan su acción durante la respuesta neuroendocrina al trauma incluyen:
- Catecolaminas (adrenalina y noradrenalina) 1
- Cortisol 1
- Glucagón 1
- Hormona del crecimiento 1
- Vasopresina 1
Es importante destacar que la respuesta neuroendocrina al trauma es un proceso complejo que involucra la activación de múltiples vías hormonales y nerviosas. La comprensión de estas respuestas es fundamental para el manejo adecuado de los pacientes con trauma y para mejorar sus resultados clínicos.
En cuanto a la pregunta específica sobre las hormonas que aumentan su acción durante la respuesta neuroendocrina al trauma, la respuesta correcta es c) Cortisol, adrenalina y glucagón. Esta respuesta se basa en la evidencia proporcionada por el estudio 1, que describe la respuesta neuroendocrina al trauma y las hormonas involucradas en este proceso.