From the Research
La procalcitonina (PCT) tiene una utilidad limitada como marcador de infección en pacientes con cáncer metastásico y infiltración hepática, ya que los niveles de PCT pueden estar falsamente elevados debido a la producción de PCT por parte de las células tumorales y la disminución de la eliminación de PCT por la función hepática alterada. Aunque la PCT se utiliza comúnmente para distinguir entre infecciones bacterianas y otras condiciones inflamatorias, en pacientes con cáncer y afectación hepática, los niveles de PCT deben interpretarse con cautela y siempre en conjunción con otros hallazgos clínicos y de laboratorio, como el recuento sanguíneo completo, la proteína C reactiva, las pruebas de función hepática y un examen físico exhaustivo 1, 2. Las mediciones seriadas de PCT pueden ser más valiosas que las lecturas únicas, ya que los valores en tendencia pueden ayudar a diferenciar entre infección y inflamación relacionada con el cáncer. Cuando se evalúa la infección en estos pacientes, los clínicos deben mantener un umbral más bajo para la realización de pruebas diagnósticas adicionales, incluyendo cultivos de sangre, estudios de imagen y cultivos específicos del sitio, en lugar de confiar demasiado en la PCT sola 3, 4. Este enfoque integral es necesario porque la interpretación errónea de niveles elevados de PCT podría llevar a un uso innecesario de antibióticos o, por el contrario, a un retraso en el tratamiento de infecciones reales.
Algunos estudios han demostrado que la PCT puede ser útil en la detección de infecciones bacterianas en pacientes con cáncer, especialmente en aquellos con bacteriemia 1, 2. Sin embargo, otros estudios han encontrado que la PCT no es un marcador confiable para la infección en pacientes con cáncer y afectación hepática 5, 3. En general, la PCT debe utilizarse con precaución y en conjunción con otros hallazgos clínicos y de laboratorio para evitar la sobreinterpretación o la subinterpretación de los resultados.
En resumen, la PCT tiene una utilidad limitada como marcador de infección en pacientes con cáncer metastásico y infiltración hepática, y debe interpretarse con cautela y en conjunción con otros hallazgos clínicos y de laboratorio. Los clínicos deben mantener un enfoque integral y considerar la realización de pruebas diagnósticas adicionales para evitar la sobreinterpretación o la subinterpretación de los resultados de la PCT.