From the Guidelines
Los síndromes geriátricos son condiciones de salud complejas que comúnmente afectan a los adultos mayores y típicamente involucran múltiples sistemas del cuerpo, incluyendo caídas, fragilidad, delirium, incontinencia urinaria, úlceras por presión, desnutrición y deterioro cognitivo. La gestión y prevención de estos síndromes requieren enfoques comprehensivos y multidisciplinarios adaptados a las necesidades individuales de cada persona. Según la guía más reciente para la evaluación geriátrica 1, es fundamental considerar los "5Ms" geriátricos: mente, movilidad, medicamentos, lo que más importa al paciente y multicomplejidad.
Algunas estrategias específicas para la prevención y manejo de estos síndromes incluyen:
- Para la prevención de caídas: revisiones de medicamentos para eliminar drogas innecesarias, modificaciones de seguridad en el hogar, corrección de la visión, suplementación de vitamina D (800-1000 IU diarias) y programas de ejercicio estructurados que se centran en el equilibrio y el entrenamiento de fuerza (al menos 150 minutos semanales) 1.
- Para el manejo de la fragilidad: entrenamiento de resistencia, suplementación de proteínas (1.2-1.5 g/kg/día) y tratamiento de condiciones subyacentes 1.
- Para la prevención del delirium: mantener la hidratación adecuada, evitar medicamentos de alto riesgo, asegurar el sueño adecuado, movilización temprana y proporcionar ayudas sensoriales (gafas, audífonos) 1.
- Para la incontinencia urinaria: entrenamiento de la vejiga, ejercicios del piso pélvico (Kegels realizados 3 series de 10 contracciones diarias) y medicamentos como oxibutinina (5 mg dos veces al día) o mirabegron (25-50 mg diarios), evitando diuréticos innecesarios 1.
- Para la prevención de úlceras por presión: reubicación regular cada 2 horas, colchones especializados, nutrición adecuada y cuidado meticuloso de la piel 1.
- Para el manejo del deterioro cognitivo: actividades de estimulación cognitiva, tratamiento de causas reversibles y medicamentos como inhibidores de la colinesterasa (donepezil 5-10 mg diarios) cuando sea apropiado 1.
Es importante destacar que estos síndromes a menudo comparten factores de riesgo y pueden coocurrir, lo que hace que la evaluación geriátrica comprehensiva sea esencial para la identificación y intervención tempranas, preservando finalmente la función y la calidad de vida en los adultos mayores. La guía más reciente sobre fragilidad 1 también resalta la importancia del entrenamiento de resistencia y la suplementación de proteínas en el manejo de la fragilidad, así como la necesidad de abordar los factores de riesgo y la prevención de la progresión hacia la fragilidad.
From the Research
Definición y Ejemplos de Síndromes Geriátricos
Los síndromes geriátricos son problemas de salud comunes que afectan a los adultos mayores, caracterizados por ser multifactoriales y tener un impacto significativo en la calidad de vida y la discapacidad 2, 3. Algunos ejemplos de síndromes geriátricos incluyen:
- Pérdida de funciones en las actividades diarias
- Disfunción cognitiva
- Delirium versus demencia
- Depresión
- Mareo
- Osteoporosis
- Caídas
- Pérdida sensorial
- Problemas de nutrición y pérdida de peso
- Dolor
- Abuso de sustancias
- Incontinencia urinaria
- Estreñimiento
Factores de Riesgo y Prevención
Los síndromes geriátricos suelen estar asociados con factores de riesgo como la edad avanzada, la discapacidad cognitiva basal, la discapacidad funcional basal y la movilidad reducida 3. La prevención y el manejo de estos síndromes requieren un enfoque integral que incluya la evaluación y la intervención en múltiples áreas, como la nutrición, la movilidad, la cognición y la salud mental 4, 5.
Importancia del Diagnóstico y Tratamiento Temprano
El diagnóstico y tratamiento temprano de los síndromes geriátricos son fundamentales para prevenir la discapacidad y mejorar la calidad de vida de los adultos mayores 6. Es importante que los profesionales de la salud estén familiarizados con los síndromes geriátricos y utilicen herramientas de evaluación efectivas para identificar a los pacientes en riesgo. El tratamiento debe ser personalizado y tomar en cuenta las necesidades y preferencias individuales de cada paciente.