From the Guidelines
El midazolam puede ser considerado en pacientes con antecedentes de convulsiones que no han respondido a tratamientos antiepilépticos de primera y segunda línea y experimentan convulsiones recurrentes o estado epiléptico. Esto generalmente ocurre cuando las benzodiazepinas como lorazepam o diazepam, seguidas de medicamentos como fenitoína, fosfenitoína, valproato o levetiracetam no han controlado las convulsiones. El midazolam se puede administrar por vía intravenosa a una dosis inicial de carga de 0,2 mg/kg, seguida de una infusión continua a 0,05-0,4 mg/kg/hora, titulada para lograr el control de las convulsiones 1. Para situaciones de emergencia fuera de entornos hospitalarios, se puede administrar midazolam bucal (10 mg para adultos) o midazolam intranasal (0,2 mg/kg). Es esencial un monitoreo cardiorespiratorio cercano durante la administración de midazolam debido a la posible depresión respiratoria y hipotensión. El midazolam funciona aumentando los efectos inhibitorios del ácido gamma-aminobutírico (GABA) en el cerebro, lo que aumenta la conductancia de cloruro a través de los canales de receptores GABA-A, lo que resulta en la hiperpolarización de las neuronas y la disminución de la excitabilidad neuronal, suprimiendo así la actividad convulsiva. La dosis inicial recomendada para adultos menores de 60 años es de 1 a 2 mg (o no más de 0,03 mg/kg) inyectados durante 1 a 2 minutos, y se pueden administrar dosis adicionales de 1 mg (o 0,2-0,3 mg) a intervalos de 2 minutos hasta lograr una sedación adecuada 1. Es importante tener en cuenta que el midazolam puede interactuar sinérgicamente con los opioides, por lo que puede ser necesario reducir la dosis de midazolam cuando se utiliza en combinación con estos medicamentos. Además, los pacientes mayores de 60 años y aquellos con un estado físico ASA 3 o superior requieren una reducción de la dosis de 20% o más. En resumen, el midazolam es una opción viable para el tratamiento de convulsiones recurrentes o estado epiléptico en pacientes que no han respondido a tratamientos antiepilépticos de primera y segunda línea, siempre y cuando se administre con monitoreo cardiorespiratorio cercano y se tenga en cuenta las posibles interacciones con otros medicamentos. Algunos estudios han demostrado que el midazolam puede ser efectivo en el control de las convulsiones, como se muestra en un estudio retrospectivo que encontró que el 80% de los pacientes con estado epiléptico refractario respondieron al tratamiento con midazolam 1. Sin embargo, es importante destacar que la evidencia disponible es limitada y que se necesitan más estudios para determinar la efectividad y seguridad del midazolam en este contexto. En cualquier caso, la decisión de utilizar midazolam debe ser tomada por un profesional de la salud calificado y con experiencia en el tratamiento de convulsiones y estado epiléptico.
From the FDA Drug Label
No hay información directa en las etiquetas de los medicamentos que respalde la respuesta a la pregunta sobre cuándo se puede considerar el midazolam en un paciente con antecedentes de convulsiones que no ha respondido a tratamientos previos y experimenta convulsiones recurrentes o status epiléptico.
El midazolam no se menciona específicamente en el contexto de tratar convulsiones o status epiléptico en las etiquetas de los medicamentos proporcionadas. Por lo tanto, no se puede determinar cuándo se puede considerar el midazolam en este caso específico según la información proporcionada. Es importante consultar fuentes clínicas actualizadas y guías de práctica clínica para obtener recomendaciones sobre el uso de midazolam en pacientes con convulsiones o status epiléptico. 2, 2, 2
From the Research
Consideraciones para el uso de midazolam
- El midazolam es un benzodiazepínico que se utiliza comúnmente para tratar el estatus epiléptico y las crisis convulsivas refractarias 3.
- Sin embargo, en pacientes que no responden a los tratamientos previos, es importante considerar otras opciones terapéuticas antes de volver a utilizar midazolam.
- La literatura sugiere que el midazolam puede ser considerado en casos de estatus epiléptico refractario, pero solo después de que se hayan agotado otras opciones de tratamiento, como la administración de otros antiepilépticos, como levetiracetam, valproato o lacosamida 4, 5, 6.
Alternativas al midazolam
- En pacientes con estatus epiléptico refractario, se pueden considerar otras opciones terapéuticas, como la administración de ketamina, que ha demostrado ser efectiva en algunos casos 3.
- La perampanel también ha sido utilizada con éxito en casos de estatus epiléptico superrefractario 4.
- Es importante destacar que la elección del tratamiento debe basarse en la evaluación individual de cada paciente y en la experiencia clínica del equipo médico.
Uso de midazolam en pacientes con antecedentes de crisis convulsivas
- En pacientes con antecedentes de crisis convulsivas, es importante tener en cuenta que el midazolam puede ser menos efectivo en comparación con otros antiepilépticos, como el levetiracetam o el valproato 7, 6.
- Sin embargo, en casos de estatus epiléptico refractario, el midazolam puede ser considerado como una opción de tratamiento, siempre y cuando se utilice en combinación con otros antiepilépticos y bajo estrecha supervisión médica.