From the Guidelines
El manejo de una crisis addisoniana requiere un tratamiento inmediato y agresivo para prevenir resultados potencialmente fatales, y se debe iniciar con la administración rápida de hidrocortisona 100 mg por vía intravenosa, seguida de una infusión continua de 200 mg en 24 horas. La crisis addisoniana es una condición médica grave que puede ocurrir en pacientes con insuficiencia adrenal, y se caracteriza por síntomas como hipotensión, shock, fiebre, dolor abdominal y vómitos [ 1 ].
Los pacientes con crisis addisoniana deben ser tratados de inmediato con hidrocortisona y fluidos para reemplazar los líquidos y electrolitos perdidos. La dosis recomendada de hidrocortisona es de 100 mg por vía intravenosa, seguida de una infusión continua de 200 mg en 24 horas [ 1 ]. Además, se debe iniciar la rehidratación con solución salina isotónica (0,9% NaCl) a un ritmo rápido, típicamente 1-2 litros en la primera hora, seguida de fluidos de mantenimiento según el estado hemodinámico del paciente.
Es importante monitorear los niveles de glucosa en sangre con frecuencia, y si se presenta hipoglucemia, se deben administrar fluidos que contengan dextrosa. También se deben corregir las anomalías electrolíticas, particularmente la hiponatremia y la hiperpotasemia. Una vez que el paciente se estabilice, típicamente dentro de 24-48 horas, se debe iniciar la transición a glucocorticoides orales (hidrocortisona 20 mg en la mañana y 10 mg en la noche) y reemplazo de mineralocorticoides (fludrocortisona 0,05-0,2 mg diarios) [ 1 ].
El seguimiento debe incluir educación sobre la dosificación de estrés durante la enfermedad, el uso de identificación médica de alerta y el monitoreo regular de electrolitos, presión arterial y síntomas clínicos. La patofisiología subyacente implica una producción insuficiente de cortisol, que es esencial para mantener el tono vascular, la contractilidad cardíaca y la presión arterial, así como regular el metabolismo de la glucosa y la respuesta inflamatoria, lo que explica por qué el reemplazo rápido de cortisol y la rehidratación son las piedras angulares del tratamiento [ 1 ].
Algunos puntos clave a considerar en el manejo de la crisis addisoniana incluyen:
- La importancia de no interrumpir la terapia de reemplazo fisiológico y aumentar la dosis diaria en momentos de estrés fisiológico [ 1 ].
- La necesidad de educar a los pacientes sobre los signos de advertencia de la crisis addisoniana y la importancia de buscar atención médica inmediata si se presentan síntomas [ 1 ].
- La importancia de monitorear los niveles de electrolitos y glucosa en sangre con frecuencia para prevenir complicaciones [ 1 ].
From the FDA Drug Label
DOSAGE & ADMINISTRATION Dosage depends on the severity of the disease and the response of the patient. Patients should be continually monitored for signs that indicate dosage adjustment is necessary, such as remission or exacerbations of the disease and stress (surgery, infection, trauma) In Addison’s disease, the combination of fludrocortisone acetate tablets with a glucocorticoid such as hydrocortisone or cortisone provides substitution therapy approximating normal adrenal activity with minimal risks of unwanted effects.
El seguimiento de una crisis addisoniana implica:
- Monitorización continua de los signos que indican la necesidad de ajustar la dosis, como la remisión o las exacerbaciones de la enfermedad y el estrés (cirugía, infección, trauma) 2
- Terapia de sustitución con fludrocortisona y un glucocorticoide, como hidrocortisona o cortisona, para aproximar la actividad adrenal normal con mínimos riesgos de efectos no deseados
- Ajuste de la dosis según la respuesta del paciente y la gravedad de la enfermedad.
From the Research
Manejo y seguimiento de la crisis addisoniana
La crisis addisoniana es una complicación aguda y potencialmente mortal de la insuficiencia adrenal. A continuación, se presentan los aspectos clave para su manejo y seguimiento:
- Tratamiento inmediato: se requiere la administración parenteral de hidrocortisona (100 mg en bolo) y una infusión continua hasta que se resuelva la causa subyacente o se pueda reanudar la suplementación regular 3.
- Dosis de hidrocortisona: la dosis recomendada es de 100 mg de hidrocortisona intravenosa para pacientes con insuficiencia adrenal en choque séptico, pero en pacientes sometidos a cirugía, especialmente con circulación extracorpórea, la dosis puede ser aún mayor 4.
- Suplementación de corticosteroides: es fundamental una suplementación adecuada de corticosteroides para los pacientes con enfermedad de Addison que se someten a cirugía cardíaca, adaptando la estrategia quirúrgica para permitir un manejo óptimo de las posibles complicaciones y un monitoreo cercano con una mayor conciencia 4.
- Terapias actuales y emergentes: las terapias convencionales para la enfermedad de Addison incluyen la suplementación con hidrocortisona y fludrocortisona, pero se han desarrollado nuevas modalidades de tratamiento, como la hidrocortisona de liberación modificada y la infusión subcutánea continua de hidrocortisona, que ofrecen la posibilidad de simular más estrechamente el ritmo fisiológico del suero de cortisol 5.
- Importancia de la educación: es fundamental educar a los pacientes, familiares y cónyuges sobre la prevención y el reconocimiento temprano de la crisis addisoniana a través de programas educativos y tarjetas de emergencia 3.