From the Research
El síndrome post-TEP se refiere a una colección de síntomas que pueden ocurrir después de la punción traqueoesofágica, un procedimiento quirúrgico que crea una conexión entre la tráquea y el esófago para restaurar la voz en pacientes con laringectomía. Este síndrome incluye síntomas como tos excesiva, dificultad para respirar, aspiración, dificultad para tragar y problemas de calidad de voz. Estos problemas suelen resultar de complicaciones con la colocación de la prótesis de voz, problemas de tamaño o cambios anatómicos alrededor del sitio de punción. La gestión de este síndrome suele implicar el ajuste o reemplazo de la prótesis, con un tamaño específico determinado por un patólogo del habla y el lenguaje. Algunos pacientes pueden requerir medicamentos anti-reflujo como omeprazol 20-40mg diarios o pantoprazol 40mg diarios para reducir la irritación causada por el ácido estomacal. Los antibióticos como la suspensión de nistatina o fluconazol 100-200mg diarios durante 7-14 días pueden ser necesarios si ocurre colonización fúngica de la prótesis. Las intervenciones físicas pueden incluir el cambio de tamaño de la prótesis, educación sobre el cuidado de la estoma y ejercicios de terapia del habla para mejorar la producción de voz. El síndrome ocurre porque la conexión artificial entre el tracto respiratorio y el digestivo puede alterar los mecanismos protectores normales, permitiendo que las secreciones pasen entre estos sistemas y causen síntomas, según se informa en 1. Algunos estudios han encontrado que la complicación más común es la fuga de la prótesis, seguida de la formación de granulomas y la colonización fúngica, como se menciona en 2 y 3. La colonización microbiana de la prótesis de voz puede acortar la vida útil del dispositivo, por lo que es importante considerar la descontaminación oral, como se sugiere en 4. En resumen, el síndrome post-TEP es una condición compleja que requiere una gestión integral y personalizada para abordar los síntomas y prevenir complicaciones. Algunas de las complicaciones más comunes incluyen:
- Fuga de la prótesis
- Formación de granulomas
- Colonización fúngica
- Dificultad para tragar
- Problemas de calidad de voz Es importante destacar que la gestión de este síndrome debe ser individualizada y basada en las necesidades específicas de cada paciente, como se menciona en 5. En general, la gestión del síndrome post-TEP debe ser un enfoque multidisciplinario que incluya a un equipo de profesionales de la salud, como patólogos del habla y el lenguaje, otolaringólogos y otros especialistas, para asegurar la mejor calidad de vida posible para los pacientes con laringectomía.