From the Guidelines
Las escalas de estratificación de riesgo más utilizadas para evaluar a pacientes con sospecha de síndrome coronario agudo sin elevación del ST (SCASEST) son la puntuación de riesgo de TIMI, la puntuación de riesgo de GRACE y la puntuación de HEART. Estas escalas ayudan a los clínicos a tomar decisiones basadas en la evidencia sobre la necesidad de estrategias invasivas tempranas, el nivel de monitoreo requerido y la terapia médica adecuada para los pacientes con sospecha de SCASEST. La puntuación de riesgo de TIMI evalúa siete variables: edad ≥65 años, ≥3 factores de riesgo coronario, estenosis coronaria conocida ≥50%, desviación del segmento ST, ≥2 eventos anginosos en 24 horas, uso de aspirina en los últimos 7 días y marcadores cardíacos elevados 1. Cada factor se asigna 1 punto, con puntuaciones más altas que indican un mayor riesgo de resultados adversos. La puntuación de riesgo de GRACE es más completa, incorporando edad, frecuencia cardíaca, presión arterial sistólica, nivel de creatinina, clase de Killip, paro cardíaco al ingreso, desviación del segmento ST y marcadores cardíacos elevados para predecir la mortalidad intrahospitalaria y a 6 meses 1. La puntuación de HEART evalúa la historia, el ECG, la edad, los factores de riesgo y la troponina, con puntuaciones que van desde 0 a 10 para estratificar a los pacientes en categorías de bajo, intermedio y alto riesgo. Estos sistemas de puntuación ayudan a los clínicos a tomar decisiones informadas sobre la necesidad de estrategias invasivas tempranas, el nivel de monitoreo requerido y la terapia médica adecuada para los pacientes con sospecha de SCASEST 1. Es importante destacar que la elección de la escala de estratificación de riesgo adecuada depende de las características individuales del paciente y de la disponibilidad de recursos institucionales. En general, la puntuación de riesgo de GRACE se considera una de las más precisas para predecir la mortalidad y los resultados adversos en pacientes con SCASEST 1. Por lo tanto, se recomienda utilizar la puntuación de riesgo de GRACE como la primera opción para la estratificación de riesgo en pacientes con sospecha de SCASEST, ya que proporciona una evaluación más completa y precisa del riesgo de resultados adversos.
From the Research
Escalas de riesgo para síndrome coronario agudo sin elevación del ST
Las escalas de riesgo se utilizan para estratificar el riesgo de pacientes con sospecha de síndrome coronario agudo sin elevación del ST (SCASEST). A continuación, se presentan algunas de las escalas de riesgo más comunes utilizadas para este fin:
- Escala de riesgo GRACE (Global Registry of Acute Coronary Events): esta escala se utiliza para predecir la mortalidad y la morbilidad en pacientes con SCASEST 2, 3, 4.
- Escala de riesgo TIMI (Thrombolysis in Myocardial Infarction): esta escala se utiliza para predecir la mortalidad y la morbilidad en pacientes con SCASEST, y también se utiliza para determinar la necesidad de intervención coronaria percutánea 5, 6, 4.
- Escala de riesgo HEART (History, Electrocardiogram, Age, Risk Factors, Troponin): esta escala se utiliza para predecir la mortalidad y la morbilidad en pacientes con SCASEST, y también se utiliza para determinar la necesidad de intervención coronaria percutánea 6.
Comparación de las escalas de riesgo
Los estudios han comparado las diferentes escalas de riesgo para determinar su eficacia en la predicción de la mortalidad y la morbilidad en pacientes con SCASEST. Por ejemplo, un estudio encontró que la escala de riesgo GRACE fue superior a la escala de riesgo TIMI en la predicción de la mortalidad y la morbilidad en pacientes con SCASEST 2. Otro estudio encontró que la escala de riesgo HEART fue más precisa que la escala de riesgo TIMI en la predicción de la mortalidad y la morbilidad en pacientes con SCASEST 6.
Uso clínico de las escalas de riesgo
Las escalas de riesgo se utilizan en la práctica clínica para determinar el nivel de riesgo de un paciente con SCASEST y para guiar la toma de decisiones terapéuticas. Por ejemplo, los pacientes con un alto riesgo de mortalidad y morbilidad pueden requerir una intervención coronaria percutánea más agresiva, mientras que los pacientes con un bajo riesgo pueden ser tratados de manera más conservadora 5, 3.