From the Guidelines
El fármaco antituberculoso más hepatotóxico es la pirazinamida (PZA). Según un estudio publicado en el Morbidity and Mortality Weekly Report en 2003 1, entre los agentes de primera línea para el tratamiento de la tuberculosis activa, la pirazinamida (PZA) podría ser el más hepatotóxico. Aunque el estudio también menciona que la isoniazida (INH) puede causar daño hepático, la pirazinamida parece tener un mayor potencial de hepatotoxicidad. Algunos puntos clave sobre la hepatotoxicidad de la pirazinamida incluyen:
- La hepatotoxicidad puede ser dose-dependiente y aumentar con la edad, particularmente en pacientes mayores de 35 años.
- El mecanismo involucra el metabolismo del fármaco en el hígado, donde se producen metabolitos que pueden dañar las células hepáticas.
- Los factores de riesgo para la hepatotoxicidad de la pirazinamida incluyen la edad avanzada, el consumo de alcohol, la enfermedad hepática preexistente, la desnutrición y el uso concurrente de otros fármacos hepatotóxicos.
- Los pacientes que toman pirazinamida deben tener un monitoreo regular de la función hepática, especialmente durante los primeros tres meses de tratamiento cuando el riesgo es más alto. Es importante reconocer los síntomas tempranos de hepatotoxicidad, como náuseas, vómitos, dolor abdominal, ictericia o fatiga, ya que la suspensión del fármaco al primer signo de hepatotoxicidad puede prevenir la progresión a una lesión hepática grave.
From the FDA Drug Label
Pyrazinamide frequently will be an important component of such therapy. No se menciona la hepatotoxicidad en el texto proporcionado, por lo tanto, No se puede determinar cuál es el fármaco antituberculoso más hepatotóxico según la etiqueta del medicamento proporcionada 2.
From the Research
Fármacos Antituberculosos y Hepatotoxicidad
La hepatotoxicidad es un efecto secundario importante de los fármacos antituberculosos. A continuación, se presentan los fármacos antituberculosos más hepatotóxicos:
- Isoniazid y pyrazinamida son los dos principales hepatotóxinos entre los fármacos antituberculosos estándar 3.
- La rifampicina, aunque no es hepatotóxica por sí sola, puede aumentar la hepatotoxicidad de la isoniazid debido a su efecto como inductor enzimático 3.
- La combinación de isoniazid y rifampicina es más hepatotóxica que la combinación de isoniazid con ofloxacina y pyrazinamida 4.
- El tratamiento preventivo con rifampicina-pyrazinamida causa hepatotoxicidad severa con más frecuencia que el tratamiento preventivo con isoniazid o el tratamiento curativo para la tuberculosis 5.
Medidas para Reducir el Riesgo de Hepatotoxicidad
Para reducir el riesgo de efectos hepáticos adversos graves durante el tratamiento antituberculoso, se proponen varias medidas:
- No administrar pyrazinamida a pacientes con anormalidades subyacentes en las pruebas hepáticas 3.
- Administrar isoniazid y pyrazinamida a las dosis más bajas dentro de sus rangos terapéuticos respectivos 3.
- Determinar los niveles de transaminasas séricas dos veces por semana durante las primeras 2 semanas de tratamiento, cada 2 semanas durante el resto de los primeros 2 meses y cada mes después 3.
- Suspender la terapia con isoniazid, rifampicina y pyrazinamida cuando los niveles de transaminasas séricas aumenten a más de 3 veces el límite superior normal 3.