From the Guidelines
La fiebre neutropénica se define como una temperatura oral única de ≥38.3°C (101°F) o una temperatura de ≥38.0°C (100.4°F) sostenida durante una hora en un paciente con un recuento absoluto de neutrófilos (ANC) por debajo de 500 células/mm³ o que se espera que caiga por debajo de este nivel dentro de las 48 horas. La definición de neutropenia incluye un ANC < 1,000/mL, con neutropenia severa definida como un ANC < 500/mL y neutropenia profunda como < 100/mL 1.
Criterios de definición
- Temperatura oral única de ≥38.3°C (101°F)
- Temperatura de ≥38.0°C (100.4°F) sostenida durante una hora
- ANC por debajo de 500 células/mm³ o que se espera que caiga por debajo de este nivel dentro de las 48 horas
Manejo
El manejo de la fiebre neutropénica requiere terapia antibiótica empírica inmediata debido al alto riesgo de infecciones potencialmente mortales. Los pacientes deben recibir antibióticos de amplio espectro dentro de la primera hora de presentación, típicamente con un beta-lactámico antipseudomonal como cefepima (2g IV cada 8 horas), piperacilina-tazobactam (4.5g IV cada 6 horas) o meropenem (1g IV cada 8 horas) 1.
Consideraciones adicionales
- Se deben obtener cultivos de sangre de sitios periféricos y cualquier catéter implantado antes de iniciar los antibióticos, junto con otros cultivos relevantes basados en los síntomas.
- Los pacientes de bajo riesgo (neutropenia esperada < 7 días, sin comorbilidades, clínicamente estables) pueden ser candidatos para antibióticos orales o alta temprana, mientras que los pacientes de alto riesgo requieren hospitalización con antibióticos IV.
- Los antibióticos deben continuar hasta que el ANC se recupere a > 500 células/mm³ y el paciente haya estado afebril durante al menos 48 horas.
- La vancomicina debe agregarse solo para indicaciones específicas, como infección relacionada con el catéter, infección de la piel/tejidos blandos, neumonía o inestabilidad hemodinámica.
- La terapia antifúngica debe considerarse si la fiebre persiste más allá de 4-7 días de antibióticos adecuados.
Importancia del tratamiento oportuno
La urgencia del tratamiento se debe a la incapacidad de los pacientes neutropénicos para montar respuestas inflamatorias, lo que hace que la progresión de la infección sea rápida y potencialmente fatal sin una intervención oportuna 1.
From the Research
Definición de Neutropenia Febril
La neutropenia febril se define como una cuenta de neutrófilos absoluta (ANC) menor o igual a 500 células por microlitro con una temperatura corporal oral concurrente de más de 38,3°C (o más de 38,0°C mantenida durante una hora) 2.
Causas y Factores de Riesgo
La neutropenia febril es una complicación común en pacientes con cáncer, especialmente aquellos que reciben quimioterapia o tienen enfermedades hematológicas 3, 4, 5. Los factores de riesgo incluyen la duración de la neutropenia, la gravedad de la neutropenia y la presencia de una infección subyacente.
Manejo y Tratamiento
El manejo de la neutropenia febril implica la administración de antibióticos empíricos, ya sea como monoterapia o en combinación con otros agentes 3, 4, 5. La elección del antibiótico depende de la gravedad de la neutropenia, la presencia de una infección documentada y la susceptibilidad de los microorganismos a los antibióticos. La monoterapia con cefepima o carbapenémicos es efectiva en el tratamiento de la neutropenia febril 3, 4, 5.
Evaluación y Seguimiento
La evaluación y el seguimiento de los pacientes con neutropenia febril son cruciales para determinar la efectividad del tratamiento y detectar cualquier complicación potencial 6. Los pacientes con neutropenia febril deben ser evaluados regularmente para determinar la respuesta al tratamiento y ajustar el plan de tratamiento según sea necesario.
Consideraciones Especiales
Es importante considerar la emergencia de microorganismos resistentes en pacientes con neutropenia febril 6. La vigilancia epidemiológica y los programas de control de infecciones son fundamentales para prevenir la propagación de microorganismos resistentes. Además, la terapia antibiótica debe ser ajustada según la susceptibilidad de los microorganismos y la gravedad de la infección.