From the Guidelines
La dosis inmunosupresora típica de corticoides se considera que es de 0,5-1 mg/kg/día de prednisona o equivalente, lo que generalmente significa 30-60 mg de prednisona diariamente para un adulto promedio. Esta dosis es significativamente más alta que las dosis antiinflamatorias (que suelen ser de 5-10 mg diarios) 1. Para condiciones graves que requieren inmunosupresión rápida, se puede utilizar terapia de pulso con metilprednisolona 500-1000 mg intravenosa durante 1-3 días antes de cambiar a terapia oral. Una vez que ocurre la mejora clínica, generalmente después de 2-4 semanas de terapia de alta dosis, la dosis debe reducirse gradualmente para minimizar los efectos secundarios mientras se mantiene el control de la enfermedad. Las dosis equivalentes comunes de otros corticosteroides incluyen metilprednisolona 24-48 mg, dexametasona 4,5-9 mg o hidrocortisona 120-240 mg diarios. Estas dosis altas funcionan suprimiendo ampliamente la función inmune a través de la inhibición de la producción de citoquinas, la reducción de la migración de células inflamatorias y la inducción de la apoptosis de las células T. El uso a largo plazo a estas dosis conlleva riesgos significativos, incluyendo diabetes, hipertensión, osteoporosis y mayor susceptibilidad a infecciones, por lo que se debe considerar la profilaxis contra la neumonía por Pneumocystis en pacientes con terapia de alta dosis prolongada.
Algunos estudios han demostrado que la dosis inicial de prednisolona de 1-2 mg/kg/día es efectiva para inducir la remisión en pacientes con enfermedades autoinmunes 1. Sin embargo, es importante tener en cuenta que la dosis óptima puede variar dependiendo de la enfermedad específica y la gravedad de los síntomas. En general, se recomienda iniciar con una dosis más alta y luego reducirla gradualmente una vez que se logre la remisión.
Es importante destacar que la terapia con corticosteroides debe ser individualizada y ajustada según la respuesta del paciente y la presencia de efectos secundarios. La monitorización cuidadosa de los pacientes es crucial para minimizar los riesgos asociados con el uso a largo plazo de corticosteroides. En resumen, la dosis inmunosupresora típica de corticoides es de 0,5-1 mg/kg/día de prednisona o equivalente, y la terapia debe ser individualizada y ajustada según la respuesta del paciente y la presencia de efectos secundarios 1.
From the FDA Drug Label
The initial suppressive dose level should be continued until satisfactory clinical response is obtained, usually four to ten days in the case of many allergic and collagen diseases. The following should be kept in mind when considering alternate day therapy: 3 In less severe disease processes in which corticoid therapy is indicated, it may be possible to initiate treatment with alternate day therapy. More severe disease states usually will require daily divided high dose therapy for initial control of the disease process
La dosis inmunosupresora de corticoides no se especifica directamente en la etiqueta del medicamento, pero se menciona que la dosis inicial supresora debe mantenerse hasta que se obtenga una respuesta clínica satisfactoria, lo que suele ser de 4 a 10 días en el caso de muchas enfermedades alérgicas y del colágeno.
- La dosis diaria se reduce a la dosis efectiva más baja posible una vez que se ha establecido el control de la enfermedad.
- La terapia de días alternos se utiliza para minimizar los efectos no deseados de los corticoides, como la supresión de la actividad adrenal 2. No se proporciona una dosis específica para la terapia inmunosupresora con corticoides.
From the Research
Dosis Inmunosupresora de Corticoides
La dosis inmunosupresora de corticoides puede variar dependiendo de la condición que se esté tratando y del paciente individual. A continuación, se presentan algunos puntos clave sobre el uso de corticoides a dosis inmunosupresoras:
- En el estudio 3, se utilizó prednisona a una dosis de 10 a 15 mg diarios en combinación con azatioprina o clorambucil para tratar la uveítis crónica severa.
- En el estudio 4, se compararon los perfiles lipídicos de pacientes pediátricos que recibieron corticosteroides y ciclosporina o tacrolimus, y se encontró que los pacientes que recibieron tacrolimus y dosis más altas de prednisona (> 0,10 mg/kg/día) experimentaron un aumento significativo en el colesterol HDL.
- En el estudio 5, se evaluó el uso de prednisona a dosis bajas (< 5 mg/día) durante períodos prolongados en pacientes con artritis reumatoide, y se encontró que esta dosis era efectiva y segura para muchos pacientes.
- En el estudio 6, se utilizó ciclosporina a una dosis de 4 mg/kg/día en combinación con azatioprina y corticosteroides para tratar la colitis ulcerosa severa, y se encontró que esta combinación era efectiva para mantener la remisión en más de la mitad de los pacientes.
- En el estudio 7, se evaluó el uso de corticosteroides para manejar los eventos adversos relacionados con la inmunidad en pacientes que recibían inhibidores de puntos de control, y se encontró que la prednisona se utilizó con mayor frecuencia a una dosis inicial promedio de 0,88 mg/kg (rango 0,07-17,0).
Uso de Corticoides a Dosis Inmunosupresoras
Algunos puntos clave sobre el uso de corticoides a dosis inmunosupresoras incluyen:
- La dosis inicial y la duración del tratamiento pueden variar dependiendo de la condición que se esté tratando y del paciente individual.
- Es importante monitorear los efectos secundarios asociados con el uso de corticoides, como la hiperglucemia y otros efectos adversos relacionados con los esteroides.
- La combinación de corticoides con otros inmunosupresores puede ser efectiva para tratar ciertas condiciones, como la uveítis crónica severa y la colitis ulcerosa severa.