From the Research
La administración de vitamina K a recién nacidos con hiperbilirrubinemia debe realizarse de manera preventiva, independientemente del nivel de bilirrubina, para prevenir la deficiencia de vitamina K y el sangrado asociado (VKDB). La vitamina K es esencial para la producción de factores de coagulación y no trata directamente la hiperbilirrubinemia. La hiperbilirrubinemia se maneja con fototerapia o transfusión de intercambio según los niveles de bilirrubina, la edad gestacional y los factores de riesgo. La administración de vitamina K aborda una preocupación clínica diferente (riesgo de sangrado) que el manejo de la hiperbilirrubinemia, que requiere su propio enfoque de tratamiento específico basado en nomogramas y pautas clínicas establecidas 1. Es importante destacar que la mayoría de los pacientes con hiperbilirrubinemia pueden tener reservas tisulares bajas de vitamina K1, lo que sugiere que las pautas para la terapia con vitamina K1 en pacientes con hiperbilirrubinemia deben revisarse 2. En resumen, la administración de vitamina K debe ser una medida preventiva estándar en todos los recién nacidos, sin considerar el nivel de bilirrubina, para prevenir el VKDB.
Algunos puntos clave a considerar son:
- La vitamina K es crucial para la producción de factores de coagulación.
- La hiperbilirrubinemia se maneja de manera diferente a la deficiencia de vitamina K.
- La administración de vitamina K debe ser preventiva y no depender del nivel de bilirrubina.
- Los pacientes con hiperbilirrubinemia pueden tener reservas bajas de vitamina K1, lo que sugiere la necesidad de revisar las pautas para la terapia con vitamina K1. La evidencia más reciente y de alta calidad sugiere que la administración de vitamina K debe ser una medida preventiva estándar en todos los recién nacidos, sin considerar el nivel de bilirrubina, para prevenir el VKDB 1.