From the Research
Es fundamental esperar solo 30-60 segundos para que el paciente responda al oxígeno suplementario antes de proceder a maniobras de despeje de vía aérea y ventilación a presión positiva en caso de laringoespasmo postoperatorio. Al reconocer el laringoespasmo, se debe administrar oxígeno al 100% mediante mascarilla facial de inmediato. Si el paciente no muestra mejora dentro de este breve período, se debe escalar rápidamente a la maniobra de thrust mandibular con presión bilateral en el surco del laringoespasmo (detrás de las orejas en el proceso mastoideo) y considerar la ventilación a presión positiva (VPP) con presión continua de vía aérea (CPAP) a 10-15 cmH2O. Para el laringoespasmo persistente a pesar de estas medidas, puede ser necesaria la intervención farmacológica con succinilcolina IV (0,1-0,5 mg/kg), seguida de la aseguración de la vía aérea. Este corto período de espera es crítico porque el laringoespasmo puede progresar rápidamente a la obstrucción completa de la vía aérea, hipoxemia y paro cardíaco 1. La desaturación de oxígeno puede ocurrir rápidamente, especialmente en pacientes pediátricos o aquellos con capacidad residual funcional reducida. El objetivo es romper el ciclo del laringoespasmo antes de que se desarrolle una hipoxemia significativa, ya que la privación prolongada de oxígeno puede llevar a bradicardia y paro cardíaco.
Algunos estudios sugieren que el uso de oxígeno suplementario es esencial en el manejo del laringoespasmo postoperatorio 2, 3. Sin embargo, otros estudios indican que la oxigenoterapia puede no ser necesaria en todos los pacientes postoperatorios 4. En cualquier caso, la clave es identificar rápidamente a los pacientes que requieren intervención adicional y proceder con maniobras de despeje de vía aérea y ventilación a presión positiva de manera oportuna.
Es importante destacar que la elección del método de oxigenoterapia y la duración del tratamiento dependen de various factores, incluyendo la gravedad del laringoespasmo, la edad y el estado físico del paciente, así como la disponibilidad de recursos y equipo 5. En resumen, el manejo efectivo del laringoespasmo postoperatorio requiere una combinación de oxígeno suplementario, maniobras de despeje de vía aérea y, en algunos casos, intervención farmacológica, todo dentro de un marco de tiempo muy breve para prevenir complicaciones graves.