Fluoxetina para el Trastorno de Ansiedad Generalizada
Sí, la fluoxetina puede utilizarse como monoterapia para el tratamiento del trastorno de ansiedad generalizada, siendo un inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina (ISRS) recomendado para este trastorno. 1
Evidencia que respalda el uso de fluoxetina en TAG
La Asociación Americana de Psiquiatría Infantil y Adolescente (AACAP) recomienda los ISRS, incluyendo la fluoxetina, como tratamiento farmacológico de primera línea para trastornos de ansiedad, entre ellos el trastorno de ansiedad generalizada 1. Esta recomendación se basa en múltiples ensayos clínicos que demuestran:
- Mejora significativa de los síntomas de ansiedad (según informes de padres y clínicos)
- Mayor respuesta al tratamiento y remisión del trastorno
- Mejora en el funcionamiento global del paciente
Mecanismo de acción
La fluoxetina funciona inhibiendo la recaptación presináptica de serotonina en el cerebro, aumentando su disponibilidad en la hendidura sináptica. Este mecanismo es clave para modular el miedo, la preocupación y el estrés, así como para facilitar el procesamiento cognitivo de estas emociones 1.
Eficacia comparativa con otros tratamientos
Monoterapia vs. terapia combinada: Aunque la terapia combinada (ISRS + terapia cognitivo-conductual) podría ofrecer mejores resultados en algunos casos, la monoterapia con fluoxetina ha demostrado ser efectiva por sí sola 1.
Comparación con otros ISRS: Estudios comparativos entre fluoxetina, paroxetina y sertralina muestran una eficacia similar para tratar la ansiedad asociada con trastornos depresivos 1, lo que sugiere un efecto de clase para el tratamiento de la ansiedad.
Consideraciones para la dosificación
- Inicio del tratamiento: Se recomienda comenzar con dosis bajas (posiblemente subterapeúticas) como "dosis de prueba" debido a que un efecto adverso inicial puede ser el aumento transitorio de la ansiedad 1.
- Ajuste gradual: Aumentar la dosis gradualmente en intervalos de 3-4 semanas debido a la larga vida media de la fluoxetina 1.
- Dosis efectivas: Estudios en niños y adolescentes han mostrado eficacia con dosis medias de 24 mg (0.7 mg/kg) para niños y 40 mg (0.71 mg/kg) para adolescentes 2.
Efectos secundarios y tolerabilidad
La fluoxetina es generalmente bien tolerada. Los efectos secundarios más comunes incluyen:
- Sequedad de boca
- Náuseas
- Diarrea
- Acidez estomacal
- Dolor de cabeza
- Somnolencia o insomnio
- Mareos
- Sueños vívidos
- Cambios en el apetito
Estos efectos suelen aparecer en las primeras semanas de tratamiento 1. En estudios específicos con pacientes ansiosos, los efectos secundarios fueron transitorios e incluyeron somnolencia (31%), problemas de sueño (19%), disminución del apetito (13%), náuseas (13%) y dolor abdominal (13%) 2.
Advertencias y precauciones
- Monitoreo de ideación suicida: Todos los ISRS tienen una advertencia sobre el aumento del riesgo de pensamientos suicidas en personas jóvenes, por lo que se recomienda un seguimiento frecuente durante las primeras semanas de tratamiento 1.
- Síndrome de discontinuación: Aunque menos común con fluoxetina que con otros ISRS debido a su larga vida media, se debe considerar la posibilidad de síntomas de discontinuación si se suspende abruptamente 1.
Algoritmo de tratamiento
- Evaluación inicial: Confirmar el diagnóstico de TAG y descartar otras condiciones comórbidas.
- Inicio de fluoxetina: Comenzar con dosis bajas (5-10 mg/día).
- Titulación gradual: Aumentar la dosis cada 3-4 semanas según respuesta y tolerabilidad.
- Evaluación de respuesta: Esperar al menos 6 semanas para evaluar la eficacia completa.
- Mantenimiento: Una vez alcanzada la respuesta, mantener la dosis efectiva.
- Considerar terapia combinada: Si la respuesta es parcial, valorar añadir terapia cognitivo-conductual.
Conclusión clínica
La fluoxetina es una opción válida como monoterapia para el TAG, respaldada por guías clínicas y estudios de investigación. Para pacientes con síntomas graves o que no responden adecuadamente, puede considerarse la terapia combinada con intervenciones psicológicas como la terapia cognitivo-conductual 1.