Por qué los antipsicóticos no se pueden dar en pacientes con párkinson
Los antipsicóticos convencionales y muchos atípicos no deben administrarse en pacientes con enfermedad de Parkinson porque bloquean los receptores dopaminérgicos D2 en la vía nigroestriada, exacerbando los síntomas motores parkinsonianos y empeorando significativamente la calidad de vida del paciente. 1
Mecanismo de acción y efectos adversos
Los antipsicóticos funcionan principalmente bloqueando los receptores dopaminérgicos D2, lo que genera varios problemas en pacientes con Parkinson:
Antagonismo dopaminérgico: La enfermedad de Parkinson se caracteriza por una deficiencia de dopamina en la vía nigroestriada. Los antipsicóticos bloquean precisamente estos receptores, contrarrestando el efecto de la medicación antiparkinsoniana y empeorando los síntomas motores 1, 2.
Síntomas extrapiramidales (SEP): Los antipsicóticos pueden inducir o exacerbar:
- Parkinsonismo farmacológico: bradicinesia, temblor y rigidez
- Distonía aguda: contracciones musculares involuntarias
- Acatisia: sensación subjetiva de inquietud
- Discinesia tardía: movimientos involuntarios anormales 3
Diferencias entre antipsicóticos
No todos los antipsicóticos tienen el mismo riesgo en pacientes con Parkinson:
Antipsicóticos a evitar
- Antipsicóticos típicos/convencionales (haloperidol, clorpromazina): Tienen alto bloqueo D2 y provocan graves empeoramientos motores 4.
- Algunos atípicos: Risperidona y olanzapina también empeoran significativamente los síntomas motores 5, 2.
Antipsicóticos con menor riesgo
- Clozapina: Es considerada clínicamente útil para la psicosis en Parkinson sin empeorar significativamente la función motora, aunque requiere monitorización por riesgo de agranulocitosis 6.
- Quetiapina: Considerada posiblemente útil en dosis bajas, aunque puede causar sedación e hipotensión ortostática 6.
- Pimavanserin: Es un antipsicótico atípico específico para receptores serotoninérgicos (no bloquea receptores D2), aprobado específicamente para psicosis en Parkinson en EE.UU. 2, 6.
Riesgos específicos y complicaciones
Los pacientes con Parkinson que reciben antipsicóticos tienen mayor riesgo de:
- Síndrome neuroléptico maligno: Una complicación potencialmente mortal caracterizada por rigidez, fiebre, alteración del estado mental y disfunción autonómica 3, 7.
- Discontinuación del tratamiento: Más del 38% de los pacientes con Parkinson discontinúan el tratamiento antipsicótico, especialmente con aquellos medicamentos que tienen mayor actividad bloqueadora de dopamina 2.
- Deterioro cognitivo: Algunos antipsicóticos pueden empeorar la función cognitiva, ya comprometida en muchos pacientes con Parkinson 6.
Recomendaciones para casos que requieren antipsicóticos
Si un paciente con Parkinson desarrolla psicosis y requiere tratamiento antipsicótico:
- Primera línea: Pimavanserin (por su mecanismo serotoninérgico sin bloqueo dopaminérgico) 6.
- Segunda línea: Clozapina en dosis bajas (aunque requiere monitorización hematológica) 6.
- Tercera línea: Quetiapina en dosis bajas (aunque la evidencia de eficacia es limitada) 4, 6.
Es fundamental monitorizar estrechamente los síntomas motores y ajustar la medicación antiparkinsoniana según sea necesario para mantener el equilibrio entre el control de la psicosis y la función motora.