Administración de Inmunoglobulina en el Síndrome de Guillain-Barré
La inmunoglobulina intravenosa (IGIV) en el síndrome de Guillain-Barré se administra a dosis de 0,4 g/kg de peso corporal diariamente durante 5 días consecutivos (dosis total de 2 g/kg). 1, 2
Protocolo de administración
Dosis y régimen
- Dosis estándar: 0,4 g/kg/día durante 5 días (dosis total de 2 g/kg)
- Administración: Vía intravenosa
- Tiempo de administración: Generalmente dentro de las primeras 2 semanas desde el inicio de los síntomas para obtener máxima eficacia 2
Indicaciones para iniciar tratamiento
- Pacientes con incapacidad para caminar sin ayuda (grado de discapacidad ≥3)
- Pacientes con progresión rápida de los síntomas
- Presencia de disfagia, debilidad facial o debilidad de músculos respiratorios 1
Monitorización durante la administración
- Signos vitales (presión arterial, frecuencia cardíaca)
- Función respiratoria: usar la "regla 20/30/40"
- Capacidad vital <20 ml/kg
- Presión inspiratoria máxima <30 cmH₂O
- Presión espiratoria máxima <40 cmH₂O 2
- Evaluación neurológica frecuente
Consideraciones especiales
Criterios para hospitalización en UCI
- Insuficiencia respiratoria progresiva
- Disfunción autonómica severa
- Dificultad para tragar o reflejo tusígeno disminuido
- Debilidad rápidamente progresiva 2
Situaciones particulares
- En casos severos con variante axonal que no responden al primer ciclo de IGIV, se puede considerar un segundo ciclo de IGIV con el mismo régimen después de 6 semanas 3
- En embarazadas, la IGIV es preferida por su perfil de seguridad y facilidad de monitorización 2
- En niños, la IGIV es generalmente la terapia de primera línea debido a mejor tolerancia y menor tasa de complicaciones 2
Alternativas terapéuticas
Plasmaféresis: 200-250 ml/kg en 5 sesiones, igualmente efectiva que IGIV pero:
En entornos con recursos limitados: plasmaféresis de pequeño volumen (SVPE) puede ser una alternativa más económica, aunque se requieren más estudios para establecer su eficacia 1
Manejo integral
- Evitar medicamentos que empeoren la función neuromuscular (β-bloqueantes, fluoroquinolonas, aminoglucósidos, macrólidos) 2
- Manejo del dolor neuropático con gabapentinoides, antidepresivos tricíclicos o carbamazepina 2
- Monitorización de la disfunción autonómica y compromiso respiratorio 2
- Atención a la disfunción intestinal y vesical 2
La IGIV tiene un perfil de seguridad favorable y es fácil de administrar sin necesidad de equipos especiales, lo que la convierte en la opción preferida en muchos centros médicos, aunque tanto la IGIV como la plasmaféresis son igualmente efectivas según la Academia Americana de Neurología 2.