Procedimiento de la biopsia hepática
La biopsia hepática es un procedimiento diagnóstico que consiste en la extracción de una pequeña muestra de tejido hepático mediante una aguja especial, generalmente bajo anestesia local, para permitir su examen microscópico y diagnóstico de enfermedades del hígado 1.
Tipos de técnicas para realizar una biopsia hepática
Biopsia hepática percutánea
Es el tipo más común de biopsia hepática:
- El paciente se acuesta boca arriba o sobre su lado izquierdo
- Se limpia y desinfecta la piel sobre la región hepática
- Se inyecta anestesia local en la zona (generalmente entre las costillas inferiores del lado derecho)
- Se inserta una aguja hueca especial a través de la piel hasta el hígado
- El médico pedirá al paciente que inhale, exhale y contenga la respiración mientras se inserta la aguja
- Se extrae una pequeña muestra de tejido hepático para su examen
- Se recomienda usar una aguja de 16G para biopsias percutáneas médicas, y la muestra debe medir >20 mm 1
La biopsia puede ser guiada por ultrasonido o tomografía computarizada para mayor precisión y reducir el riesgo de complicaciones 1.
Biopsia transvenosa/transyugular
Utilizada en pacientes con problemas de coagulación:
- Se aplica anestesia local en un lado del cuello
- Se inserta un catéter flexible en la vena yugular
- Se inyecta un tinte de contraste para visualizar la vena hepática
- Se introduce una aguja de biopsia a través del tubo para tomar muestras del hígado
- Se recomienda obtener al menos dos biopsias por esta vía 1
Otros tipos de biopsia hepática
- Transfemoral (usando la vena femoral como punto de acceso)
- Biopsia guiada por ultrasonido endoscópico (a través de un endoscopio en el duodeno)
- Biopsia hepática laparoscópica (a través del abdomen) 1
Propósitos de una biopsia hepática
Las principales razones para realizar una biopsia hepática son:
- Ayudar a clarificar un diagnóstico
- Determinar la gravedad del daño hepático o el grado de un tumor
- Predecir el pronóstico en una persona con un diagnóstico conocido
- Informar decisiones de tratamiento
- Monitorizar la progresión de la enfermedad o la respuesta al tratamiento
- Obtener tejido hepático para evaluaciones no histológicas (microbiología, bioquímica)
- Apoyar la investigación 1
Riesgos y complicaciones
Aunque generalmente es un procedimiento seguro, la biopsia hepática no está libre de riesgos:
- Dolor o molestias leves en el área de la biopsia (complicación más común)
- Sangrado menor que se detiene rápidamente
- En casos raros pero más graves: hemorragia que requiere transfusión sanguínea u operación
- Fuga de bilis internamente
- Infección de la herida 1
Se debe buscar atención médica si después de la biopsia:
- Hay sangrado en el sitio de la biopsia
- El sitio se enrojece, inflama o tiene mal aspecto
- Aparece fiebre
- El dolor persiste después de varios días y no responde a analgésicos 1
Cuidados posteriores a la biopsia
- Las biopsias generalmente se realizan de forma ambulatoria
- El paciente debe permanecer acostado de lado y ser observado durante al menos 3 horas
- El dolor o molestias pueden tratarse con analgésicos
- El informe puede tardar aproximadamente 2 semanas
- Antes del alta, se deben dar instrucciones orales y escritas sobre monitorización y actividades diarias
- Se recomienda descansar y no conducir, operar maquinaria pesada, realizar actividades extenuantes o levantar objetos pesados durante 48 horas 1
Consentimiento informado
Es fundamental obtener el consentimiento del paciente antes de realizar una biopsia hepática. La información proporcionada debe incluir:
- Beneficios y riesgos del procedimiento
- Alternativas cuando sea apropiado
- Disposiciones para el seguimiento
- Esta información debe darse verbalmente y complementarse con información escrita 1
La biopsia hepática sigue siendo una herramienta esencial para confirmar diagnósticos sospechados y guiar terapias específicas en pacientes con enfermedad hepática, con una alta relación beneficio/riesgo en pacientes adecuadamente seleccionados 2.