Uso de Ácido Fólico en Pacientes con Artritis Tratados con Metotrexato
El ácido fólico se administra a pacientes con artritis tratados con metotrexato para reducir los efectos adversos hematológicos, gastrointestinales y hepáticos, sin comprometer la eficacia del tratamiento. 1
Mecanismo y Justificación
El metotrexato es un antagonista del ácido fólico que inhibe la dihidrofolato reductasa, enzima necesaria para la síntesis de ADN. Esta acción farmacológica es responsable tanto de su efecto terapéutico como de sus efectos adversos. La suplementación con ácido fólico ayuda a:
- Prevenir la mielosupresión (disminución de glóbulos blancos, plaquetas y glóbulos rojos) 1, 2
- Reducir la toxicidad gastrointestinal (náuseas, vómitos, estomatitis) 1, 3
- Disminuir la hepatotoxicidad (elevación de enzimas hepáticas) 1, 3
- Mejorar la adherencia al tratamiento al reducir los efectos adversos 3
Dosificación Recomendada
- Se recomienda un mínimo de 5 mg de ácido fólico por semana 1
- La administración debe ser diaria, excepto el día que se toma el metotrexato 1
- En pacientes con dosis altas de metotrexato o que experimentan efectos secundarios a pesar de la suplementación estándar, se puede aumentar hasta 5 mg diarios 1
Beneficios Demostrados
La suplementación con ácido fólico ha demostrado:
- Reducción del 26% en el riesgo relativo de efectos secundarios gastrointestinales 3
- Disminución del 76.9% en el riesgo de elevación de transaminasas séricas 3
- Reducción del 60.8% en la suspensión del tratamiento con metotrexato por cualquier causa 3
- No afecta la eficacia del metotrexato en el control de la artritis 3, 4
Monitorización Recomendada
Durante el tratamiento con metotrexato, se debe realizar:
- Hemograma completo con recuento diferencial al menos mensualmente 1, 2
- Pruebas de función hepática cada 1-2 meses 1, 2
- Pruebas de función renal cada 2-3 meses 2
- Monitorización más frecuente al inicio del tratamiento o al aumentar la dosis 2
Consideraciones Importantes
- El ácido fólico es preferible al ácido folínico (leucovorina) para la suplementación rutinaria debido a su menor costo y eficacia similar 1
- La leucovorina (ácido folínico) se reserva para casos de sobredosis de metotrexato o toxicidad grave 5
- Los pacientes con niveles bajos de folato plasmático o eritrocitario tienen mayor riesgo de toxicidad por metotrexato 4
- La suplementación con ácido fólico también puede ayudar a reducir los niveles de homocisteína, potencialmente disminuyendo el riesgo cardiovascular en pacientes con artritis reumatoide 6
Errores Comunes a Evitar
- No administrar ácido fólico el mismo día que el metotrexato para evitar interferir con su eficacia 1
- No suspender el metotrexato por efectos secundarios sin antes optimizar la dosis de ácido fólico 1
- No subestimar la importancia de la suplementación con ácido fólico; dosis inferiores a 5 mg semanales pueden no proporcionar protección adecuada 1
- No ignorar los signos de toxicidad hematológica, que requieren intervención inmediata 2
La suplementación con ácido fólico es una estrategia segura, efectiva y económica para reducir los efectos adversos del metotrexato en pacientes con artritis, permitiendo mantener el tratamiento a largo plazo con mejor tolerancia y sin comprometer su eficacia terapéutica.