Utilidad de la amiodarona para disminuir la arritmia ventricular en la salida de bomba de cirugía cardiaca
La amiodarona es efectiva para reducir las arritmias ventriculares después de cirugía cardiaca, especialmente en pacientes con función ventricular izquierda deprimida que no requieren cardioversión eléctrica urgente. 1
Mecanismo de acción y eficacia
La amiodarona es un agente antiarrítmico único que:
- Inhibe múltiples canales iónicos (potasio y calcio)
- Bloquea receptores adrenérgicos
- Tiene bajo riesgo proarrítmico, permitiendo su uso en pacientes con enfermedad cardíaca estructural 1, 2
Un estudio controlado con placebo demostró que la amiodarona intravenosa (300 mg durante 2 horas seguidos de 1200 mg/día) en pacientes post-bypass coronario redujo significativamente las arritmias a partir de las 12 horas de administración 3. Además, estudios aleatorizados de dosis-respuesta han demostrado la efectividad de la amiodarona intravenosa para suprimir la fibrilación ventricular recurrente o la taquicardia ventricular hemodinámicamente inestable 3, 4.
Protocolo de administración
Para arritmias ventriculares post-cirugía cardíaca:
- Dosis de carga intravenosa rápida: 300 mg
- Seguida de infusión de carga más lenta: durante 6 horas
- Infusión de mantenimiento: durante 18 horas adicionales (hasta 48 horas) 3
Para casos refractarios que persisten después de tres intentos fallidos de cardioversión, se recomienda:
- Administrar amiodarona como bolo intravenoso de 300 mg después del tercer choque sin éxito 5
Ventajas sobre otros antiarrítmicos
La amiodarona presenta ventajas importantes:
- Es relativamente segura en pacientes con enfermedad cardíaca estructural
- No causa hipotensión significativa cuando se administra por vía oral
- Es más efectiva que otros fármacos antiarrítmicos para mantener el ritmo sinusal 1
- Reduce significativamente la incidencia de taquiarritmias ventriculares (riesgo relativo 0,42) 6
Consideraciones especiales
Efectos adversos a vigilar:
- Hipotensión (26% de los pacientes con administración IV) 4
- Bradicardia (requiere monitorización)
- Posible toxicidad pulmonar (existe controversia sobre el riesgo en pacientes sometidos a cirugía cardíaca) 1, 2
Comparación con otros fármacos:
- Los betabloqueantes son la primera línea para prevención de fibrilación auricular postoperatoria, pero la amiodarona es preferible para arritmias ventriculares 2
- La lidocaína solo debe usarse si la amiodarona no está disponible o está contraindicada 5
Precauciones y contraindicaciones
- Monitorización cardíaca continua durante la administración
- Ajuste de dosis en insuficiencia renal
- Vigilancia de función pulmonar
- Evaluación de función tiroidea en tratamientos prolongados 7
Conclusión
La evidencia respalda el uso de amiodarona como tratamiento de elección para arritmias ventriculares post-cirugía cardíaca, especialmente en pacientes con función ventricular izquierda comprometida. Su eficacia en la reducción de eventos cardiovasculares mayores y su perfil de seguridad relativamente favorable la posicionan como una opción terapéutica valiosa en este contexto clínico 1, 6.