Mecanismo de Acción Antiemético de la Metoclopramida
La metoclopramida ejerce su efecto antiemético principalmente a través del antagonismo de los receptores dopaminérgicos D2 en la zona quimiorreceptora gatillo (ZQG) del área postrema en el cerebro, bloqueando la estimulación que produce náuseas y vómitos. 1
Mecanismos de acción principales
La metoclopramida actúa mediante varios mecanismos para controlar las náuseas y vómitos:
Antagonismo dopaminérgico central:
Efectos sobre la motilidad gastrointestinal:
Mecanismos colinérgicos:
Farmacología y farmacocinética
- Inicio de acción: 30-60 minutos después de una dosis oral 2
- Duración de los efectos farmacológicos: 1-2 horas 2
- Biodisponibilidad oral: 80% ± 15.5% 2
- Concentraciones plasmáticas máximas: 1-2 horas después de una dosis oral única 2
- Vida media de eliminación: 5-6 horas en individuos con función renal normal 2
Aplicaciones clínicas del efecto antiemético
La metoclopramida es eficaz para:
- Náuseas y vómitos inducidos por quimioterapia, particularmente con cisplatino 4, 3
- Gastroparesia diabética 3
- Reflujo gastroesofágico severo 3
- Situaciones postoperatorias con atonía visceral 3
- Como adyuvante para la intubación intestinal y exámenes radiológicos 3
Efectos adversos
Es importante considerar los efectos adversos, que pueden ocurrir en hasta el 20% de los pacientes:
- Somnolencia, lasitud y acatisia (generalmente leves, transitorios y reversibles) 4
- Temblor, reacciones distónicas y efectos extrapiramidales (poco frecuentes) 4
- Aumento de la prolactina que puede causar agrandamiento de los senos, galactorrea e irregularidades menstruales 4
Consideraciones importantes
- La metoclopramida no está destinada para uso a largo plazo; las preparaciones orales se recomiendan para 4-12 semanas de terapia 3
- El uso parenteral debe limitarse a uno o dos días 3
- Las reacciones adversas más comunes son inquietud, somnolencia, fatiga y lasitud 3
- Los síntomas extrapiramidales ocurren raramente y solo con dosis altas o uso prolongado 3
La metoclopramida sigue siendo un medicamento valioso tanto en la práctica clínica como en la medicina experimental, con aplicaciones en el manejo del reflujo gastroesofágico, estasis gástrica y, cada vez más, en el manejo de náuseas y vómitos 5.