Dosis de Captopril para Crisis Hipertensiva
La dosis inicial recomendada de Captopril para crisis hipertensiva es de 25 mg por vía sublingual o vía oral, pudiendo repetirse a los 30 minutos si no se logra el control adecuado de la presión arterial. 1, 2
Consideraciones de dosificación
- Dosis inicial: 25 mg vía oral o sublingual 1
- Intervalo de repetición: Si no hay respuesta adecuada, puede repetirse la dosis después de 30 minutos 2
- Dosis máxima: En casos severos, puede aumentarse hasta 50 mg cada 8 horas 1
- Objetivo terapéutico: Reducir la presión arterial en no más del 25% durante la primera hora, luego hasta 160/100 mmHg en las siguientes 2-6 horas 3
Vía de administración y eficacia
El Captopril administrado por vía oral o sublingual comienza a actuar rápidamente:
La eficacia terapéutica se observa en aproximadamente el 68% de los pacientes a las 2 horas de administración 4.
Situaciones especiales
Pacientes ancianos (mayores de 70 años)
Pacientes con insuficiencia renal
- Ajustar dosis debido a que el Captopril se excreta principalmente por los riñones 1
- Monitorizar la función renal
Pacientes con tratamiento diurético previo
- Mayor riesgo de hipotensión
- Considerar dosis inicial más baja (6,25-12,5 mg) 1
Monitorización
- Medir la presión arterial cada 15-30 minutos durante las primeras 2 horas
- Vigilar signos de hipotensión excesiva, especialmente en pacientes con tratamiento diurético previo
- Monitorizar la frecuencia cardíaca (el Captopril puede reducirla significativamente) 4
Precauciones y contraindicaciones
- Evitar en: Hipotensión, insuficiencia renal aguda, hiperpotasemia 3
- Usar con precaución en: Pacientes con estenosis bilateral de arterias renales 1
- No utilizar en: Embarazadas (segundo y tercer trimestre) 1
Terapia combinada
En casos de crisis hipertensiva severa o respuesta insuficiente:
- Puede combinarse con furosemida (20 mg IV o 40 mg oral) para potenciar el efecto hipotensor 5
- La combinación con diuréticos puede ser necesaria en aproximadamente el 50% de los casos 5
El Captopril es una opción efectiva y segura para el manejo de crisis hipertensivas, con la ventaja de poder administrarse por vía oral sin necesidad de monitorización en unidad de cuidados intensivos en la mayoría de los casos 6, 5.