Tratamiento del Infarto Renal Posterior a Cirugía de Suprarrenal
La angioembolización selectiva es el tratamiento de elección para el infarto renal posterior a cirugía suprarrenal, con una tasa de éxito del 63-100% y preservación de la función renal a largo plazo. 1
Evaluación Inicial
- Confirmar diagnóstico mediante:
- Angiografía por tomografía computarizada para visualizar la extensión del infarto y localizar el vaso afectado
- Evaluación de la función renal mediante creatinina sérica y tasa de filtración glomerular (TFG)
- Evaluación hemodinámica del paciente
Algoritmo de Tratamiento
1. Paciente Hemodinámicamente Estable
- Primera línea: Angioembolización selectiva
- Debe realizarse lo más selectivamente posible para limitar el infarto parenquimatoso asociado 1
- Agentes embólicos: coils con o sin gelfoam, dependiendo del tipo de lesión vascular (sangrado directo, pseudoaneurisma, fístula arteriovenosa) 1
- Ventajas: menor tasa de complicaciones comparado con la cirugía y preservación de la función renal 1
2. Paciente Hemodinámicamente Inestable
Medidas inmediatas:
- Estabilización hemodinámica con cristaloides y/o hemoderivados
- Considerar oclusión con balón selectivo como medida temporal de control de sangrado antes de la laparotomía 1
Intervención quirúrgica urgente si:
- Fracaso de la angioembolización
- Avulsión del pedículo venoso renal (única contraindicación absoluta para manejo no quirúrgico) 1
- Sangrado masivo incontrolable
Protección Renal Durante el Tratamiento
- Mantener adecuada hidratación para optimizar la perfusión renal 1
- Evitar nefrotóxicos (medios de contraste innecesarios, AINES, aminoglucósidos)
- Monitorizar la función renal mediante creatinina sérica y TFG 1
- En caso de procedimientos que requieran contraste:
- Minimizar volumen de contraste
- Considerar hidratación pre y post-procedimiento con soluciones cristaloides 1
Seguimiento Post-Tratamiento
- Monitorización estrecha de la función renal durante las primeras 72 horas
- Control por imágenes (ecografía o TC) a las 2-4 semanas
- Seguimiento a largo plazo de la función renal y presión arterial para detectar hipertensión renovascular (complicación rara pero posible) 1
Complicaciones Potenciales y Manejo
Morbilidad post-angioembolización (25%) 1:
- Embolización accidental de ramas arteriales sanas
- Sangrado en el sitio de punción
- Disección y trombosis arterial
- Nefropatía inducida por contraste
- Síndrome post-embolización (dolor de espalda y fiebre)
- Hematuria macroscópica
- Absceso renal
- Migración de coils
- Pseudoaneurismas y fístulas arteriovenosas
Hipertensión renovascular: monitorizar presión arterial a largo plazo, aunque es una complicación rara directamente relacionada con la angioembolización 1
Consideraciones Especiales
- La tasa de éxito de la angioembolización después de heridas renales por arma blanca con lesiones vasculares es del 82-88% 1
- El daño anatómico al riñón se asocia con la necesidad de repetir la angioembolización, pero no con un fracaso general de la misma 1
- El seguimiento a largo plazo ha mostrado buenos resultados funcionales y morfológicos en pacientes con un solo riñón 1
Advertencias
- La revascularización quirúrgica de la arteria renal principal tiene resultados pobres, con una tasa de preservación de la función renal a largo plazo menor al 25% 1
- El tiempo de isquemia caliente superior a 60 minutos conduce a pérdidas exponenciales significativas en la función renal 1
- La revascularización percutánea con stents ha mostrado mejores resultados sobre la función renal que el tratamiento quirúrgico 1