Papel de la Furosemida en Crisis Hipertensiva
La furosemida NO es un medicamento de primera línea para el tratamiento de la crisis hipertensiva, y debe utilizarse únicamente cuando hay evidencia de sobrecarga de volumen o edema pulmonar asociado.
Definición y Manejo General de Crisis Hipertensiva
La crisis hipertensiva se define como una presión arterial >180/120 mmHg con evidencia de daño agudo a órganos diana 1. El manejo debe enfocarse en:
- Reducción controlada de la presión arterial
- Prevención de daño adicional a órganos diana
- Tratamiento de complicaciones específicas
Medicamentos de Primera Línea para Crisis Hipertensiva
Los medicamentos intravenosos recomendados como primera línea incluyen:
- Nicardipina: 5 mg/h IV, aumentando 2.5 mg/h cada 5 minutos (máximo 15 mg/h)
- Clevidipina: 1-2 mg/h IV, doblando dosis cada 90 segundos inicialmente
- Labetalol: 0.3-1.0 mg/kg IV (máximo 20 mg)
- Esmolol: 0.5-1 mg/kg IV en bolo seguido de infusión continua
- Nitroprusiato de sodio: 0.3-0.5 mcg/kg/min IV (con precaución por riesgo de toxicidad)
Papel de la Furosemida en Crisis Hipertensiva
Indicaciones Específicas
La furosemida en crisis hipertensiva está indicada únicamente en las siguientes situaciones:
Edema pulmonar agudo asociado: La administración intravenosa de furosemida está indicada cuando se desea un inicio rápido de diuresis, como en el edema pulmonar agudo 2.
Sobrecarga de volumen: En pacientes con insuficiencia cardíaca y sobrecarga de volumen que presentan crisis hipertensiva 3.
Como terapia adyuvante: No como monoterapia, sino en combinación con vasodilatadores como nitratos 3.
Evidencia y Recomendaciones
Las guías clínicas establecen claramente que:
- Los diuréticos NO deben usarse para prevenir lesión renal aguda 3.
- Los diuréticos NO deben usarse para tratar lesión renal aguda, excepto en el manejo de sobrecarga de volumen 3.
- La monoterapia agresiva con diuréticos es menos efectiva que la monoterapia con nitratos para prevenir la necesidad de intubación endotraqueal 3.
Un estudio aleatorizado controlado con placebo demostró que la percepción subjetiva de disnea en pacientes con edema pulmonar debido a crisis hipertensiva no fue influenciada por la aplicación de furosemida 4.
Protocolo de Uso de Furosemida en Crisis Hipertensiva con Edema Pulmonar
Cuando esté indicada (presencia de edema pulmonar o sobrecarga de volumen):
- Dosis inicial: 40 mg IV en bolo 3
- Ajuste: En pacientes con terapia crónica oral, administrar al menos una dosis equivalente a la oral 3
- Combinación: Administrar en combinación con terapia vasodilatadora (nitratos) 3
- Monitorización: Vigilar función renal, electrolitos y presión arterial
Precauciones y Contraindicaciones
- Evitar en pacientes con depleción de volumen
- Administrar con precaución en pacientes con insuficiencia renal
- Monitorizar electrolitos, especialmente potasio
- Vigilar empeoramiento de la función renal
Conclusión
La furosemida tiene un papel limitado y específico en el manejo de la crisis hipertensiva, principalmente cuando hay edema pulmonar o sobrecarga de volumen asociados. El tratamiento principal de la crisis hipertensiva debe centrarse en vasodilatadores intravenosos como nicardipina, clevidipina o labetalol, con objetivos específicos de reducción de presión arterial según la condición subyacente.