Uso del Videolaringoscopio para Intubación
No se recomienda utilizar el videolaringoscopio como dispositivo de primera elección para todos los pacientes que requieren intubación, sino reservarlo para casos de vía aérea difícil anticipada o después del fracaso de la laringoscopia directa. 1
Indicaciones para el uso del videolaringoscopio
Recomendado como primera opción en:
- Pacientes con vía aérea difícil anticipada pero con ventilación con mascarilla posible 1
- Pacientes con historia previa de intubación difícil 1
- Pacientes con síndromes polimalformativos 1
- Pacientes con puntuación MACOCHA ≥3 (predictor de intubación difícil en UCI) 1
Recomendado como segunda opción en:
- Después del fracaso de la laringoscopia directa 1
- Pacientes con grado III o IV en la escala de Cormack-Lehane durante la laringoscopia directa 1
Contraindicaciones para el uso del videolaringoscopio
No se debe utilizar un videolaringoscopio si se presenta alguna de las siguientes condiciones:
- Apertura bucal <2,5 cm que no permite la introducción del dispositivo 1
- Columna cervical fijada en flexión 1
- Presencia de un obstáculo que produce estridor en la vía aérea superior 1
Ventajas del videolaringoscopio
- Mejora la visión glótica y reduce la incidencia de grados III y IV en la escala de Cormack-Lehane 1
- Aumenta la tasa de éxito de intubación en el primer intento en pacientes con vía aérea difícil 2, 3
- Permite la supervisión por un experto durante el proceso de intubación 4
- Las maniobras laríngeas externas para mejorar la exposición glótica son facilitadas cuando se usa un videolaringoscopio con pantalla remota 1
- Reduce el trauma laríngeo/de vía aérea y la ronquera postoperatoria 3
Limitaciones del videolaringoscopio
- El tiempo requerido para la intubación endotraqueal puede ser más corto, igual o más largo que con un laringoscopio convencional 1
- No se ha demostrado que reduzca la incidencia de hipoxemia o complicaciones respiratorias en todos los contextos 3
- Puede asociarse con trauma de las vías aéreas superiores o laringe, particularmente cuando se usa un estilete para el tubo endotraqueal 1
- La eficacia depende del tipo de dispositivo, la experiencia del operador y las características individuales del paciente 1
Consideraciones especiales
- En pacientes con riesgo de regurgitación e inhalación, los videolaringoscopios no pueden ofrecerse sistemáticamente como soporte de primera línea 1
- La maniobra de Sellick podría alterar la visión glótica con un videolaringoscopio y disminuir la tasa de éxito de la intubación en un paciente con estómago lleno 1
- Una desaturación <95% requiere el cese de las maniobras de intubación en favor de aquellas que permiten la oxigenación 1, 5
Algoritmo de decisión para el uso del videolaringoscopio
Evaluación preoperatoria:
- Identificar predictores de vía aérea difícil
- Verificar historia previa de intubación difícil
Decisión inicial:
- Si hay vía aérea difícil anticipada: considerar videolaringoscopio como primera opción
- Si no hay predictores de vía aérea difícil: comenzar con laringoscopia directa con hoja metálica
Durante el procedimiento:
- Si la laringoscopia directa muestra Cormack-Lehane grado III o IV: cambiar a videolaringoscopio
- Si hay fracaso en el primer intento con laringoscopia directa: considerar videolaringoscopio
Monitorización continua:
- Si SpO2 <95%: detener intentos de intubación y priorizar oxigenación
- Considerar dispositivos supraglóticos si persiste la dificultad
La evidencia actual sugiere que el videolaringoscopio es una herramienta valiosa que debe estar disponible en todas las unidades donde se realizan intubaciones, pero su uso rutinario en todos los pacientes no está respaldado por las guías clínicas actuales 1. El enfoque debe ser selectivo, basado en la evaluación individual del riesgo de vía aérea difícil y la experiencia del operador.