Seguridad del Albendazol durante la lactancia
El albendazol puede considerarse seguro durante la lactancia, ya que alcanza concentraciones bajas en la leche materna que no se consideran perjudiciales para el lactante.
Evidencia sobre el albendazol en la lactancia
La información disponible sobre el uso de albendazol durante la lactancia proviene principalmente de estudios farmacológicos que demuestran:
Según la ficha técnica del medicamento (FDA), las concentraciones de albendazol y su metabolito activo, albendazol sulfóxido, son bajas en la leche materna humana y no hay informes de efectos adversos en lactantes amamantados 1.
Un estudio farmacológico específico mostró que después de una dosis oral única de 400 mg de albendazol, tanto el medicamento como su metabolito principal (albendazol sulfóxido) alcanzan concentraciones bajas en la leche materna que no se consideran perjudiciales para el lactante 2.
Los parámetros farmacocinéticos del albendazol sulfóxido en la leche materna mostraron una concentración máxima (Cmax) de 351.9 ± 32.4 ng/ml, con una relación leche/suero de 0.6 (rango 0.1-1.5) 2.
Comparación con otros antiparasitarios
Es relevante considerar la seguridad de otros antiparasitarios durante la lactancia:
El mebendazol, otro antiparasitario de la misma familia, ha demostrado ser bien tolerado durante la lactancia sin efectos adversos en los lactantes, independientemente del protocolo de tratamiento utilizado (dosis única o repetida) 3.
En el caso del fluconazol (antifúngico), las guías indican que es compatible con la lactancia, ya que aunque está presente en la leche materna, los niveles son menores que la dosis terapéutica neonatal y no se han observado efectos adversos en los lactantes 4.
Consideraciones prácticas
Al prescribir albendazol durante la lactancia:
La dosis estándar de 400 mg como dosis única para tratamiento de parasitosis intestinales comunes es la que ha demostrado seguridad en los estudios disponibles 2.
No es necesario suspender la lactancia durante o después del tratamiento con albendazol.
No se requiere monitorización especial del lactante cuando la madre está tomando albendazol a las dosis habituales.
Precauciones
Aunque la evidencia sugiere que el albendazol es seguro durante la lactancia, es importante considerar:
- La necesidad del tratamiento debe ser claramente establecida
- Usar la dosis mínima efectiva
- Administrar preferentemente después de una toma para maximizar el tiempo hasta la siguiente toma
Si se presentaran síntomas gastrointestinales leves en la madre (como se ha reportado ocasionalmente), estos no suelen afectar al lactante.
En conclusión, la evidencia disponible indica que el albendazol puede utilizarse con seguridad durante la lactancia, ya que las concentraciones que alcanzan la leche materna son bajas y no representan un riesgo significativo para el lactante.