Administración de Bolos de Cristaloides en Deshidratación
En casos de deshidratación, se debe administrar un bolo inicial de cristaloides de 20 ml/kg en pacientes con signos de hipoperfusión tisular o shock, mientras que bolos de 10 ml/kg están indicados para deshidratación leve a moderada sin compromiso hemodinámico significativo. 1
Evaluación del Grado de Deshidratación
La decisión sobre el volumen del bolo de cristaloides depende principalmente de la gravedad de la deshidratación:
Deshidratación leve a moderada (sin shock):
Deshidratación severa (con shock o hipoperfusión):
- Administrar bolos de 20 ml/kg de solución cristaloide 2, 1
- Indicado para pacientes con signos de shock: taquicardia, tiempo de llenado capilar prolongado (>2 segundos), extremidades frías, alteración del estado mental
- Necesario en casos de sepsis, malaria grave, quemaduras extensas o pérdidas importantes de líquidos
Signos Clínicos para Guiar la Decisión
Indicaciones para bolos de 10 ml/kg:
- Mucosas secas
- Sed aumentada
- Disminución de la turgencia cutánea
- Orina concentrada
- Signos vitales estables
- Estado mental normal
Indicaciones para bolos de 20 ml/kg:
- Taquicardia significativa
- Tiempo de llenado capilar >2 segundos
- Extremidades frías
- Alteración del estado mental
- Hipotensión (signo tardío)
- Oliguria (<0.5 ml/kg/hora)
Algoritmo de Administración de Líquidos
Evaluación inicial: Determinar el grado de deshidratación y presencia de shock
Para deshidratación leve-moderada:
Para deshidratación severa con shock:
Monitorización durante la reanimación:
- Frecuencia cardíaca y respiratoria
- Presión arterial
- Tiempo de llenado capilar
- Estado mental
- Diuresis (objetivo >1 ml/kg/hora)
- Signos de sobrecarga de volumen (crepitantes pulmonares, edema periférico)
Consideraciones Importantes
Las soluciones cristaloides balanceadas (como Lactato Ringer) son preferibles a la solución salina normal para evitar acidosis hiperclorémica 1
La velocidad de administración debe ser más rápida en casos de shock (20 ml/kg en 15-20 minutos) y más lenta en deshidratación moderada 1
Después de la reanimación inicial, se debe transicionar a líquidos de mantenimiento según las necesidades del paciente 2, 1
La reanimación excesiva con volúmenes >60 ml/kg/día se ha asociado con complicaciones pulmonares y mayor estancia hospitalaria 3
Es fundamental reevaluar al paciente después de cada bolo para evitar la sobrecarga de volumen, especialmente en pacientes con compromiso cardíaco o pulmonar 1
Advertencias y Precauciones
Evitar la administración excesiva de líquidos, ya que puede provocar edema pulmonar, especialmente en pacientes con enfermedad cardíaca o renal preexistente
Monitorizar estrechamente los signos de sobrecarga de volumen: aumento del trabajo respiratorio, crepitantes pulmonares, edema periférico y distensión venosa yugular 1
En niños con malaria grave o anemia profunda, se debe tener precaución con la administración agresiva de líquidos 2
La reanimación con líquidos debe ser parte de un enfoque integral que incluya el tratamiento de la causa subyacente de la deshidratación